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Anodoncia, la ausencia de uno o varios dientes

En odontología, la anodoncia es una enfermedad congénita rara que se caracteriza por la ausencia de un número de dientes, la solución a este problema está en la implantología.

anodoncia

Existen dos tipos de anodoncia, la total y la parcial. La primera es menos común, ya que a quien la sufre le faltan todos los dientes de forma genética, y la enfermedad puede afectar tanto a la dentición temporal como a la permanente.

La anodoncia es una alteración bastante rara, pero, cuando ocurre, suele asociarse a un trastorno generalizado, como por ejemplo la displasia ectodérmica hereditaria.

Esta displasia engloba más de 200 enfermedades genéticas diferentes que tienen en común el desgaste de algunos derivados ectodérmicos tales como el cabello, las uñas, los dientes o las glándulas sudoríparas.

Pero no todo el problema está en los genes, también existe la anodoncia inducida o falsa, como resultado de la extracción de todos los dientes por diferentes causas externas.

La anodoncia parcial, también llamada hipodoncia u oligodoncia, afecta a uno o más dientes y es un trastorno bastante frecuente.

Aunque cualquier diente puede estar ausente congénitamente, algunos tienen más predisposición que otros a sufrir esta anomalía.

La anodoncia de dientes temporales es rara, pero cuando se presenta suele ser de los incisivos laterales maxilares.

Existen algunos estudios que sugieren una estrecha relación entre los dientes temporales y sus sucesores permanentes, sugiriendo que en ocasiones existe un factor genético.

A veces puede observarse en niños a quienes les faltan dientes de uno o ambos cuadrantes del mismo lado, debido a que recibieron radiaciones en la cara a edad muy temprana.

Además, los rayos X pueden detener el desarrollo de los dientes ya formados y parcialmente calcificados.

La implantología como solución

Como solución a la anodoncia, bien sea total o parcial, en odontología está la implantología, ya que mediante esta podemos realizar la sustitución de un único diente, de varias piezas, o incluso de toda la dentadura.

Cada pieza dental tiene una función diferente en la masticación de los alimentos, por lo que si falta alguna pieza este proceso no se realiza correctamente y el alimento pasa al estómago en condiciones que no son las idóneas para una digestión correcta.

Además está la función estética. El aspecto facial puede variar en función de la posición de los dientes, de su color o su tamaño, alterando el tono muscular del rostro y provocando la aparición de arrugas que dan un aspecto de envejecimiento prematuro a la persona.

En nuestras clínicas tenemos varias soluciones en implantología, desde soluciones clásicas hasta la última tecnología en implantes, sin técnicas quirúrgicas invasivas. ¿Quieres saber más?

¿Cómo cuidas tus implantes dentales?

En los últimos años, los tratamientos con implantes dentales han ido aumentado entre los pacientes por su aporte en la mejora de vida de éstos. Para ello, es importante llevar una higiene adecuada porque puede ser una causa por la que el implante pierde su unión al hueso y se suelte.

Alrededor del diente, y por falta de higiene, puede producirse una periodontitis que puede llevar a la pérdida del diente. De igual manera, la mala higiene alrededor de los implantes conlleva un proceso denominado periimplantitis en el que se produce una pérdida del hueso que sustenta el implante con la consiguiente pérdida del mismo a corto plazo.  De ello se deriva que las medidas higiénicas a tomar para el mantenimiento de las prótesis, ya sean fijas o removibles, o de los tejidos blandos periimplantarios sean fundamentales para predecir un buen resultado, afirma el vocal científico del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia (ICOEV).

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Fases y cuidados

  • Enjuagues con clorhexidina: tras la cirugía para la colocación de implantes realizar estos enjugues para eliminar posibles bacterias dado que no se puede cepillar la zona.
  • Cepillado convencional:
    • Tras la retirada de los puntos a los 7-15 días se puede reanudar la higiene habitual del cepillado durante la fase de oseointegración (unión estable entre el hueso y el implante).
    • A partir de la fase protésica (segunda parte del tratamiento de Implantología) deben introducirse técnicas de cepillado de la boca con especial dedicación a la zona de la prótesis en su unión con la encía, como mínimo cada 12 horas.
  • Higiene con cepillo interproximal:
    • En el caso de prótesis fija (no se puede retirar) se recomienda el uso de cepillos interproximales y sedas en los espacios entre implante-implante y diente-implante (elegir tamaño más grande o más pequeño en función del espacio existente y la recomendación de su dentista).
    • En caso de que la prótesis sea removible (se puede retirar) habrá que limpiar por un lado la prótesis con los cepillos específicos para éstas y por otro lado cepillar las barras o anclajes unidos a los implantes y que sirven de sujeción a la prótesis.
    • En el caso de las barras hay que prestar especial atención al espacio entre la barra y la encía, para evitar la inflamación de ésta. Cabe reseñar que la no retirada de la placa bacteriana de la parte de la encía que rodea los implantes pondrá en peligro la durabilidad o éxito del tratamiento con implantes debido a la pérdida de éstos.

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Si tienes implantes dentales es imprescindible tener una higiene continua para conservarlos en buen estado y recuerda realizar tus visitas programadas al dentista para complementar correctamente la higiene de tus implantes. Cuenta con nosotros 😉

Fuente: ICOEV

Me duele una muela, ¿qué hago?

El nombre científico para un dolor de muelas es odontalgia y su surge como consecuencia de una estimulación excesiva de la raíz nerviosa de la pieza dental. Esta estimulación provoca una irritación del nervio dental que a su vez causa el dolor de muelas.

Aunque la odontalgia puede llegar a causar un dolor muy intenso, en ocasiones se presenta casi sin previo aviso. Por ese motivo, es recomendable acudir al dentista en cuanto se perciben las primeras molestias, para realizar un diagnóstico y tomar las medidas necesarias encaminadas a evitar un mayor daño en la pieza dental y un dolor de muelas mucho más agudo en el futuro.

El dolor de muelas puede tener su origen en diversas causas. A continuación hablaremos de algunas de las más frecuentes:

Causas más frecuentes del dolor de muelas

Cuando pensamos en un dolor de muelas, lo primero que se nos viene a la mente es la presencia de una caries. Aunque efectivamente las caries profundas se encuentran entre las causas más comunes de dolor de muelas, existen también otras afecciones dentales que pueden causar un fuerte dolor. En cualquier caso, acudir a un odontólogo es la única forma de determinar cual es el origen del dolor e iniciar el tratamiento adecuado para hacerlo remitir.

Estas son las causas más comunes de un dolor de muelas o odontalgia:

Caries: Es como decíamos la causa más común de un dolor de muelas, y tiene su origen en una deficiente higiene bucal. Cuando no se eliminan correctamente, los restos de alimentos generan placa bacteriana, que a su vez genera los ácidos responsables de dañar la superficie de las piezas dentales y provocar la aparición de caries.
Raíces dentales expuestas: a veces como consecuencia de la retracción de la encía en casos graves de deterioro bucal, las raíces de los dientes quedan expuestas al exterior. Dado que las raíces son muy sensibles esto provoca dolor dental.
Fractura de la muela: aunque a veces no nos percatemos de ello, los dientes pueden llegar a romperse o a sufrir una fisura que provoque dolor.
Gingivitis: es una de las afecciones bucales más comunes y se manifiesta como una inflamación e infección de las encías que se puede trasladar a las piezas dentales en peor estado de conservación, produciendo dolor.
Bruxismo: el bruxismo nocturno puede provocar un gran dolor en las muelas durante los días posteriores, e incluso puede llegar a provocar la rotura de la muela.
Lesiones en la mucosa oral: son poco frecuentes pero pueden resultar muy perjudiciales para las muelas y para todas las piezas dentales en general.

Posibles soluciones ante un dolor de muelas

Evidentemente, ante un dolor de muelas, lo recomendable es acudir cuanto antes al odontólogo. Si no es posible acudir de modo inmediato, como medida previa podemos recurrir al médico de cabecera, que si lo estima conveniente puede prescribir alguna medicación para combatir el dolor de muelas, como pueden ser analgésicos, antiinflamatorios e incluso antibióticos en caso de detectar una infección en la zona de la muela. Estos tratamientos pueden mitigar o incluso hacer desaparecer el dolor de muelas, pero no solucionarán el problema de fondo que lo origino. La solución definitiva pasa necesariamente por acudir al dentista.

Además, existen otros consejos que pueden ser de gran utilidad para aliviar el dolor de muelas y que son completamente naturales, como por ejemplo aplicarse frío en la mejilla por la zona donde se encuentre el diente dolorido, evitar los alimentos duros y crujientes o los que estén demasiado fríos o demasiado calientes. Tampoco es conveniente ejercer presión sobre la zona ni comer productos dulces o con demasiada azúcar.

En cualquier caso, el mejor consejo es evitar el dolor de muelas, con una higiene dental adecuada y revisiones frecuentes en tu dentista.

¿Cómo se usa el hilo dental?

Sabemos que el uso de hilo dental no es muy frecuente entre muchos pacientes, pero es más necesario de lo que uno imagina. El hilo dental es parte esencial para la higiene de los dientes y las encías. Recomendamos el uso de éste para tu higiene.

 

El uso del hilo dental para la higiene bucal

La Asociación Dental Americana recomienda usar el hilo y limpiar entre los dientes una vez al día. El uso del hilo dental es importante para prevenir la aparición de caries, la enfermedad de las encías y la generación de placa bacteriana entre los dientes. La placa se conforma de bacterias que se alimentan del azúcar que queda entre los dientes. Cuando esto pasa se libera un ácido que puede destruir la capa exterior de los dientes y desencadenar caries.

La placa dental que se acumula entre los dientes, con el tiempo, se endurece y forma una capa llamada tártaro. Éste se posiciona en el límite entre la encía y los dientes causando la enfermedad periodontal. Una vez formado el dentista es el único capaz de quitarlo con utensilios especiales.

¿Cuál es el mejor momento para limpiar entre los dientes con hilo dental?

Es importante reforzar el hábito de usar el hilo dental para la higiene de la boca. No existe un momento exacto para realizarlo, puede ser a primera hora de la mañana, a mediodía, en el almuerzo o antes de dormir justo después de comer.

Los niños y niñas también deben limpiarse entre los dientes

Mientras más temprano le inculques el hábito a tus hijos sobre la limpieza e higiene dental, mejor llevarán el cuidado de su sonrisa en la etapa adulta. Limpiar entre los dientes mediante hilo dental en niños menores de 10 u 11 años es primordial pues en esta etapa no son capaces de limpiar sus dientes a fondo por sí solos.

Limpiar entre los dientes mediante el hilo no debe doler, por esto se debe utilizar una fuerza promedio porque si se realiza con mucha fuerza se puede dañar las encías y si se realizar muy suave no se limpia la comida entre los dientes. Mediante el cepillado y el uso de hilo dental diario proteges tus dientes y tu sonrisa, por esto recomendamos ser responsables con estas prácticas de higiene dental.

Como siempre, sabes que cuentas con nosotros para cualquier duda o revisión bucal que necesites 😉

 

Fuente: ADA

¿Qué son los empastes de composite?

La opción más estética para arreglar una caries o diente dañado es la de los empastes de  composite. Estos empastes cuentan con el mismo color natural que el diente aunque no todos los pacientes pueden optar a un empaste de este tipo. Cada caso requiere un tipo u otro de empaste, dependiendo de del tamaño de la caries.

El composite dental está compuesto por una resina especial de un color que se mimetiza casi a la perfección la tonalidad del esmalte de los dientes naturales de cada paciente, con lo que se consigue que apenas se perciba la diferencia. Estos empastes han sido un gran avance en la odontología moderna, ya que su precio no es demasiado elevado y su colocación muy fácil y poco dolorosa.

 

La salud dental en el embarazo

Importancia de la higiene dental en embarazadas

Cuando la mujer descubre que se encuentra en estado de gestación, la importancia de su salud aumenta a un nivel que quizás no considera en otros momentos de su vida.

¿Sabías que existen problemas dentales asociados al embarazo?

Es frecuente que durante el embarazo se produzca un empeoramiento de la salud dental de la mujer debido a cambios hormonales, cambios en el PH salival y si se acompaña de una escasa higiene dental puede ser perjudicial para encías y dientes.  Por esto, se pueden aparecer los siguientes problemas dentales:

  • Gingivitis (Inflamación y sangrado de las encías).
  • Excesiva salivación durante el primer semestre.
  • Erosiones o desgastes dentales causados por los vómitos.
  • Épulis (quiste benigno que se forma en las encías o en las partes blandas de la boca).

Higiene dental durante el embarazo

Por esto, es muy importante que antes y durante el periodo de gestación, la embarazada mantenga una correcta y meticulosa higiene dental.

En muchos casos si se tiene gingivitis antes del embarazo, el porcentaje de aparición aumenta hasta un 36-100% de los casos, mientras que si no se sufre antes el porcentaje disminuye a un 1%.

Siempre se debe consultar con el especialista que estamos en periodo de gestación para que éste pueda recomendar a la paciente que tipo de diagnósticos son los más acertados dado a su estado. De esta manera se evitan, en mayor proporción, los riesgos que puedan existir.

Ya sabes que para tus revisiones mensuales o anuales sabes que siempre cuentas con nosotros 🙂

Fuente: ICOEV

Manchas negras en los dientes

Las manchas en los dientes son una de las afecciones más comunes en lo que se refiere a la salud bucal, y no es solo un problema que afecta a la estética del paciente, también puede considerarse como un síntoma o una clara señal de que algo no está funcionando bien con nuestros dientes. Por ello es preciso que ante la aparición de manchas en los dientes lo consultemos lo antes posible caso un odontólogo, del mismo modo que haríamos ante síntomas más evidentes de problemas bucales como pueden ser dolores o molestias. Insistimos de nuevo en que no es solo una cuestión de estética, puede ser un indicio de algunos tipos de afecciones bucales con consecuencias perjudiciales para nuestros dientes a largo plazo, que pueden evitarse o minimizarse si acudimos rápidamente al dentista y tomamos las adecuadas medidas preventivas.

Las manchas no siempre están relacionadas con alguna clase de descuido de la higiene, se puede incluso deducir en algunas situaciones que la presencia de una mancha viene por cuestiones de genética. Cada cuerpo es distinto y las circunstancias y hábitos de cada paciente también son distintas, por lo que el diagnóstico no será igual en todos los casos. Además, las razones para la aparición de manchas dentales pueden ser múltiples, por lo que para tener un diagnóstico preciso lo mejor es acudir lo antes posible a un especialista.

Existen sin embargo algunas razones habituales que están detrás de muchos casos de aparición de manchas negras en los dientes.

Uso de enjuagues bucales

Si eres una de esas personas que siempre se cerciora de tener una higiene bucal lo más impecable posible y estás concienciado de la importancia de complementos de limpieza como el hilo dental o los enjuagues bucales, quizás la razón de estas manchas negras se deba precisamente a uno de estos elementos de limpieza. La Clorhexidina es un componente que llevan algunos enjuagues bucales, y en algunas ocasiones este componente es el culpable de que aparezcan esas manchas.

No se trata de que todos los enjuagues bucales que contienen Clorhexidina sean inadecuados. Como comentamos más arriba, dependerá de cada caso, y de cómo cada paciente reaccione ante este componente. Y por supuesto, también dependerá de cual sea la concentración de este componente en el enjuague y cuantas veces al día lo estés usando. En este caso lo ideal es asistir a un odontólogo que te pueda dar mejores indicaciones para su uso y para que puedas adaptar tus hábitos de higiene dental, manteniendo una buena limpieza y solucionando el problema de las manchas negras de tus dientes.

Acumulación de sarro

La acumulación de sarro es muy común en pacientes que hayan tenido enfermedades como la periodontitis, ya que el sarro se va acumulando de tal forma que desarrolla una placa que va destruyendo la constitución del diente. Esto puede ser peligroso en circunstancias graves debido a que se podría perder el diente. Sin embargo antes de encender las alarmas es mejor que el doctor nos revise para saber qué está pasando exactamente con nuestra dentadura.

Factores desencadenantes

Las manchas negras en nuestros dientes no aparecen por arte de magia ni de la noche a la mañana. Pueden aparecer lentamente e ir acentuándose con el tiempo, por lo que resulta crucial estar pendientes para detectar este y cualquier otro síntoma de que los dientes puedan estar en mal estado.

Hay determinados factores que aumentan el riesgo de sufrir la aparición de manchas negras en los dientes

  • Una mala o incompleta higiene bucal.
  • El tabaquismo. El hábito de fumar, además de otros problemas graves de salud, también puede generar manchas en los dientes.
  • El consumo habitual de determinadas bebidas o alimentos, como puede ser el café, el vino tinto, o algunas verduras.

Tratamiento conducto

El tratamiento conducto es un procedimiento delicado mediante el cual se procede a eliminar las bacterias y el tejido nervioso muerto o que se encuentra en descomposición dentro de un diente.


Este tratamiento se realiza cuando el nervio del diente se encuentra dañado de forma irreversible y ya no es posible un tratamiento para conservarlo. Esto puede ocurrir debido a una infección o inflamación. Además de retirar dicho tejido, durante el tratamiento conducto o endodoncia también se procede a la limpieza y desinfección de los conductos, y también se sellan para evitar que haya una reinfección.

El tejido de un diente puede dañarse por distintas causas, como pueden ser caries, empastes agrietados, golpe en la boca o enfermedades de las encías. Cuando el daño es muy severo y afecta al nervio del diente, el odontólogo debe evaluar la opción de aplicar una endodoncia. Se trata de un tratamiento drástico que reduce la vida útil del diente, al que se solo se recurre cuando el nervio ya no es recuperable.

¿Cuál es el procedimiento de un tratamiento conducto?

El procedimiento que los odontólogos llevan a cabo para realizar un tratamiento conducto, empieza perforando el diente afectado para pasar a continuación a retirar el tejido nervioso dañado.

Después es necesario que la pieza dental se limpie, se moldee y se agrande la cámara pulpar y los conductos de la raíz del diente, para que así estos puedan ser rellenados.
Por último, el diente se restaura usando amalgama o resina dental para recubrir la corona en caso de que sea necesario.

Se trata de un tratamiento complicado que requiere realizar los distintos pasos de modo secuencial (en muchas ocasiones en distintos días, por lo que se necesitan varias visitas al odontólogo para completar todo el proceso) También hay que tener en cuenta que se trata de un tratamiento irreversible.

¿Cuáles son los riesgos del tratamiento conducto?

El tratamiento conducto, al igual que cualquier otro tratamiento complejo, implica algunos riesgos. Sin embargo, estos riesgos dependen de las circunstancias concretas de cada caso. El odontólogo que va a realizar el tratamiento suele ser el encargado de informar al paciente de cuales son los riesgos que conlleva la endodoncia para su caso concreto.

La mayor parte de los efectos del tratamiento conducto se manifiestan durante el propio tratamiento, que como comentábamos implica varias fases que se pueden prolongar durante cierto tiempo.

Un efecto secundario del tratamiento conducto bastante común es la aparición de una mayor sensibilidad dental, sobre todo durante el cepillado y limpieza de los dientes. Normalmente es algo temporal que desaparece varias semanas después de finalizar el tratamiento. Si presenta dolor fuerte o si las molestias se prolongan durante más tiempo, el paciente deberá consultar con su odontólogo lo antes posible.
Pero si su diente no sana correctamente, o el mismo se infecta o daña, es necesario que el tratamiento se haga nuevamente. Esto se conoce como retratamiento conducto.

¿Cuáles son las alternativas al tratamiento conducto?

En algunos casos los dientes que se encuentran en un estado que no permite que puedan ser reparados con el tratamiento conducto. Normalmente, son casos en los que el paciente presenta una enfermedad muy severa en las encías o el diente está dañado gravemente. Cuando se dan estas circunstancias, el odontólogo puede considerar que el diente no reúne las condiciones necesarias para completar todos los pasos de la endodoncia, o bien que una vez finalizada no tendrá el agarre suficiente como para poder conservarlo en su posición.

Por lo tanto, una alternativa al tratamiento conducto que el odontólogo puede indicar es realizar la extracción del diente que está afectado.

¿Cómo prevenir el cáncer oral?

Este tipo de cáncer (llamado también de boca) se produce generalmente en los labios o en la lengua, sin embargo, puede producirse también en cualquier otra parte de la cavidad oral: paladar, encías, suelo de la boca o mejillas.

En la mayoría de los casos afecta con mayor frecuencia a las mujeres que a los hombres y suele aparecer a partir de los 40 años.

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Causas

Las causas más frecuentes son el tabaquismo y el consumo del alcohol. El 80 o 90% de los casos de cáncer de boca se deben al tabaquismo.

También se ha identificado la higiene dental deficiente, una infección crónica por papilomavirus (VPH) o la irritación crónica originado por el uso de dentaduras postizas o el roce de dientes ásperos.

 

Síntomas

Los primeros signos no son necesariamente identificables, por ello es importante tener un control regular de revisiones odontológicas y médicas, aún más si observas alguna de estas anomalías:

  • Una llaga en los labios, en las encías o dentro de su boca que sangra con facilidad y no cicatriza
  • Un bulto o engrosamiento en la mejilla que usted puede percibir con la lengua
  • Pérdida de sensaciones o adormecimiento en alguna parte de la boca
  • Manchas blancas o rojas en las encías, la lengua o dentro de la boca
  • Dificultad para masticar o deglutir los alimentos
  • Dolor, sin explicación alguna, en la boca o sensación de atoramiento en la garganta
  • Hinchazón muy fuerte de la mandíbula, provocando que la prótesis no se ajuste apropiadamente
  • Cambio en la voz

Tratamiento

En un diagnóstico temprano, considerando un tumor pequeño y localizado, el tratamiento que implicaría una extirpación quirúrgica. En el caso de algunos tumores de mayor tamaño también se aplican extirpaciones a menos que haya afectado a los ganglios. Si este fuera el caso el tratamiento también requeriría quimioterapia y radioterapia. Para estos casos la tasa de curación estimada es de un 90%.

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Tener un control regular sobre el cuidado e higiene bucal puede ser una manera de prevenir este tipo de enfermedad. Y, asimismo, en el caso de que ésta aparezca, permite tratarlo en una fase inicial con más posibilidades de cura; a comparación de encontrarlo en una fase avanzada, en donde el tratamiento ya no es curativo sino paliativo.

Fuentes:

Colgate

OMS

 

Halitosis. Causas y remedios.

mal aliento

Uno de los problemas más frecuentes que enfrentan las personas al acudir al odontólogo es la Halitosis, mejor conocida como mal aliento. Si bien no existe una solución general para curar el mal aliento, hay varios métodos para combatirlo, dependiendo de la patología que la origina. En ese sentido, es importante no atacar únicamente la enfermedad que causa la halitosis. También, es necesario realizar un conjunto de acciones para prevenir que el mal aliento vuelva.

Detalles que tienes que saber sobre la Halitosis

Causas de la halitosis

El mal aliento puede ser causado por distintas factores, entre ellos resaltan:

  • Una higiene bucal deficiente.
  • Bacterias en la boca o en la lengua.
  • Las dietas con bajas calorías y el ayuno reduce la salivación, por tanto, contribuye al mal aliento.
  • Las caries.
  • La inflamación de las encías.

¿Qué debemos hacer?

En primer lugar, si tenemos mal aliento, es necesario acudir a un odontólogo para determinar la causa de la halitosis y posteriormente empezar el tratamiento para erradicarla. Ya que, existen dos tipos de halitosis: la patológica, que es causada por una patología y la fisiológica, causada por malos hábitos o la que todos tenemos al despertar.

¿Cómo evitar la halitosis?

En caso de que el mal aliento sea fisiológico, existen una serie de recomendaciones que podemos aplicar para intentar eliminarlo, algunas de ellas incluyen:

  • La utilización del hilo dental.
  • Aplicar enjuague bucal y cepillarse los dientes todos los días.
  • Es necesario cepillar la lengua, ya que muchas bacterias no se alojan únicamente en los dientes.
  • Tratar de no consumir comidas altamente condimentadas.
  • Evitar el consumo de cigarrillos y bebidas alcohólicas.
  • Consumir aproximadamente 1 litro de agua al día.
  • Respirar a través de la boca.

         Es importante destacar, que el uso excesivo de enjuagues bucales no elimina completamente el mal aliento, ya que muchas compañías utilizan la publicidad para engañar a sus clientes. La mejor manera de erradicar el mal aliento es seguir las recomendaciones anteriormente descritas.

Sin embargo, si al realizar todas las medidas preventivas aún tenemos mal aliento, es necesario acudir con un especialista, ya que muy probablemente tengamos una halitosis patológica, es decir, una enfermedad es la que nos está causando el mal aliento. Es primordial detectar la causa de la halitosis para poder realizar un tratamiento adecuado. Si bien existen más de 50 patologías que pueden causarnos mal olor en la boca, la halitosis patológica puede ser ocasionada por una de estas enfermedades:

  • Enfermedades pulmonares.
  • Metabolismo.
  • Hormonales.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Infecciones en la garganta como la sinusitis o la rinitis.
  • Fallas renales.

¿Qué podemos esperar del especialista?

Es probable que el dentista revise tu historial médico y te realice una serie de preguntas:

  • ¿Cuándo comenzó el mal aliento?
  • Si este es ocasional o permanente.
  • Si estamos bajo los efectos de algún antibiótico, ya que puede afectar el tratamiento.
  • La frecuencia con la que nos cepillamos los dientes.
  • Las comidas que ingerimos normalmente.
  • Si usamos regularmente un medicamento o suplemento alimenticio.
  • Si respiramos a través de la boca, roncamos o sufrimos de sinusitis.
  • Si el mal aliento lo perciben los demás.
  • ¿Con qué frecuencia utilizas el hilo dental o el enjuague bucal?

Consulta y tratamiento de la halitosis

Asimismo, las consultas odontológicas constan de 3 fases: el diagnóstico, el tratamiento y el control. Durante el diagnóstico se realizarán una serie de procedimientos de exploración bucal y análisis microbiológico de la saliva. En consecuencia, depende del paciente llevar a cabo el tratamiento y acudir a los controles de forma periódica para erradicar el mal aliento. 

Finalmente, es importante detectar el mal aliento a tiempo y tomar todas las precauciones necesarias para evitar problemas de salud y de autoestima, no dejes que la halitosis afecte tu vida.

¿Qué es el lupus? Cómo afecta a la salud bucodental

El lupus es una enfermedad autoinmune de carácter crónico que genera un cuadro bastante complejo, y que que puede alterar de distintas formas la vida de quien la padece.

Las primeras partes del cuerpo en ser afectadas son la piel, las articulaciones y los riñones, pero a medida avanza la enfermedad, esta puede dañar distintas partes del cuerpo y alterar los tejidos de diferentes órganos. La boca también puede llegar a verse severamente dañada, y por ese motivo la salud bucal es uno de los aspectos a tener en cuenta por los pacientes que sufren esta grave enfermedad

 

Aunque existan diferentes enfermedades crónicas que pueden llegar a afectar directa o indirectamente a la cavidad oral, el lupus es una de las que tienen una mayor incidencia en la salud bucal, hasta el punto de que hasta el 75% de pacientes con lupus llegan a presentar lesiones en la boca.

En ocasiones este tipo de lesiones bucales pasan desapercibidas o no se les da la la importancia que realmente tienen, al no relacionarse inicialmente con la enfermedad que las origina. Si no existe un diagnóstico previo, es muy importante consultar con el odontólogo cualquier tipo de lesión en la boca que se prolongue durante más de 10 días. Y en caso de que ya exista un diagnóstico previo de lupus, debe informarse al cuadro médico que realiza el seguimiento de la enfermedad, para que en coordinación con un odontólogo planifiquen las medidas y tratamientos a seguir para paliar en lo posible los efectos de la enfermedad en la salud bucal.

Normalmente los efectos del lupus en la salud bucal comienzan con pequeñas úlceras, las cuales en primera instancia son indoloras, y es por ello que suelen ser pasadas por alto. Otros efectos relacionados con la enfermedad son la aparición de diferentes laceraciones, que pueden presentarse como lesiones erosivas en la mucosa oral, o la xerostomía. Las partes mas afectadas por esta dolencia suelen ser la lengua, labios y el paladar, al ser las zonas más expuestas a los alimentos.

Los pacientes que tienen diagnosticado lupus, suelen presentar distintos síntomas como son la rigidez muscular en las primeras horas de la mañana, una fiebre descontrolada aun si no se ha confirmado una infección y alopecia cuando se presentan brotes más agudos.

Aunque existen distintos tratamientos para ayudar a aquellas personas que padecen esta enfermedad, es importante tener en cuenta que no hay una cura para el Lupus. Al diagnosticarse un caso de lupus, se establece un seguimiento por parte de distintos profesionales con el objetivo principal de lograr que el paciente pueda sobrellevar de la mejor manera los síntomas que esta enfermedad ocasiona en su organismo.

Los tratamientos a aplicar varian en función de la respuesta que ofrezca cada paciente a los mismos. En ocasiones, los efectos secundarios de determinados tratamientos y medicamentos para combatir el lupus, pueden llegar a afectar indirectamente a la salud bucal. Algunos pacientes, experimentan sensaciones y sabores desagradables en la boca como reacción a estos tratamientos.

La acción coordinada de profesionales de distintas especialidades médicas, es fundamental para buscar la combinación de medidas que permita ofrecer la mejor calidad de vida a cada paciente lupus. En lo referente a la salud bucal, lo prioritario es frenar a toda costa las infecciones, candidiasis y herpes ocasionados por la enfermedad, evitando en lo posible que se pueda llegar a dañar de manera permanente la mucosa oral. En tratamientos prolongados es frecuente que los pacientes experimenten el síndrome de la boca seca.

Todos los pacientes que sufren de lupus deben prestar una especial atención a su higiene bucal. Se recomienda un cepillado delicado pero profundo, y la elección de pastas de dientes y colutorios que garanticen una hidratación de la boca y no contengan sustancias que puedan irritar la mucosa bucal.

¿Por qué es importante usar hilo dental a diario?

El hilo dental elimina los restos de comida atrapados entre los dientes y en la línea de las encías, donde a menudo se acumula placa y en consecuencia comienzan las enfermedades periodontales.

El hilo dental combate la gingivitis y la placa bacteriana, aunque cada vez son más los que apuestan por los cepillos interdentales, la mejor forma de llegar donde el cepillo no llega. La opción ideal para mantener tus encías y dientes en buen estado de salud.

Un poco de historia

El hilo dental aparece en por primera vez a finales del S.XIX y desde entonces su material se ha modificado multitud de veces.

Empezó siendo de seda hasta que se descubrió el nailon y ahora se comercializa en distintos materiales, sabores y diámetros.

Uso del hilo dental

Los dentistas recomiendan hacer uso del hilo dental al menos una vez al día, puesto que el cepillado normal no es suficiente para acabar con los restos que se quedan entre los dientes y dan lugar a la placa bacteriana, la responsable de las caries y multitud de enfermedades dentales.

Lo importante es usarlo de forma correcta, ya que si no puede provocar serios daños. La forma de usar correctamente el hilo dental es la siguiente:

· Enrolla la seda dental en torno a los dedos corazón y ténsala.
· Utiliza los dedos pulgar e índice para guiar el hilo dental entre los dientes.
· Pásalo también por los laterales de cada diente, siguiendo suavemente sus curvas. Esto te permitirá llegar correctamente al espacio entre el diente y las encías.
· Nunca golpees ni fuerces el hilo, ya que puede cortar o lastimar el tejido gingival.
· Utiliza secciones de hilo limpio, a medida que avanzas entre los dientes.
· Para extraer el hilo, utilice el mismo movimiento hacia atrás y hacia delante, sacándolo hacia arriba y arrastrándolo hacia los dientes.

No te lo pienses más y empieza a usar hilo dental a diario, te ayudará a tener una sonrisa más sana y bonita.

3 Curiosidades sobre moderse las uñas

Morderse las uñas es un hábito que conlleva problemas para la salud bucodental. Principalmente provoca el desgaste en los bordes de los dientes frontales, que se encargan de morder y hacen todo el trabajo de masticar.

Morderse las uñas puede acarrear maloclusión dental (mal alineamiento de los dientes) y problemas para masticar.

Incluso puedes enfermar por morderte las uñas. Eres más vulnerable a sufrir una enfermedad llamada paroniquia, una infección en los dedos que provoca hinchazón, enrojecimiento y pus, ya que ingresan bacterias en las fisuras o en desgarros de la piel

¿Conoces el herpes labial?

Existe una infección causada por el virus llamado herpes simple tipo 1 (HSV-1) que produce lo que se le conoce como herpes labial. Ocasiona lesiones en los labios de la boca y viene acompañado de dolor intenso e inflamación; dicha infección se puede propagar a las encías, tubo digestivo superior (lengua, faringe) e incluso a la cara.

No se debe confundir con el virus herpes simple tipo 2 (HSV-2) que es el causante del herpes genital, el mismo encabeza la lista de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en España y en el mundo entero.

¿Cómo se transmite el herpes labial?

Ocurre mediante el contacto directo, de persona a persona a través de la saliva y lesiones en los labios de la boca del infectado. Dichas lesiones son en un 80% visibles y en estos casos son altamente infecciosas. Cabe resaltar que no solo son contagiosas las lesiones cuando son visibles, ese 20% restante de invisibilidad no significa que estemos resguardados de adquirir el virus. Es suficiente su presencia en la saliva infectada para contagiar a una persona. Hay que tener en cuanta también que las infecciones pueden permanecer asintomáticas durante un tiempo.

Estadísticamente hablando, los adultos son más propensos a ser contagiados por el virus, mediante utensilios contaminados y/o besos. Generalmente esta infección viene de la etapa infantil, teniendo en cuenta la frecuencia con la que se lleva a la boca juguetes, utensilios, etc. que pueden no tener la asepsia que se requiere para la manipulación infantil.

¿Qué síntomas se presentan cuando se tiene herpes labial?

Posteriormente al contagio, las lesiones aparecen de 4 a 6 días, aunque el virus tiene un lapso de incubación de 2 a 20 días aproximadamente. Puede suceder que no haya presencia de síntomas en algunas personas. Son los llamados “portadores” es decir, que tienen el virus en su sangre pero no muestran sintomatología.

Solo un pequeño porcentaje de personas que tiene el virus manifiestan los síntomas típicos de la infección, como hipertermia, malestar general, inapetencia a los alimentos, dolor de la garganta a causa de la inflamación de los ganglios que se encuentran en esa zona, gingivitis, faringitis y/o amigdalitis con presencia de secreciones purulentas. Dichos síntomas pueden tener una duración de 2 a 3 semanas y luego ceder espontáneamente. La presencia de las lesiones en los labios de la boca es evidente, su aparición trae consigo mucho dolor en la zona afectada.

A pesar que los síntomas pueden disminuir e incluso desaparecer, el virus simple tipo 1 queda en el torrente sanguíneo atenuado, es decir, como “adormecido” esperando el momento en el que el sistema inmunológico del cuerpo “baje la guardia” para aparecer y hacerse sintomático.

Los pacientes que son portadores y sintomáticos de este virus refieren que sienten una especie de “hormigueo” en el labio, lo cual les indica que pronto saldrá la lesión. La misma se presenta como una especie de burbuja de color rojizo y muy doloroso, ampliándose su tamaño y volviéndose una ampolla. La misma está contenida de material purulento (debido a la infección) que por el proceso inflamatorio se llega a reventar, formándose una úlcera. Se puede decir que esta etapa de la infección es la fase final, con el pasar de los días y con el uso de antivíricos, el virus se va mitigando, formando una costra.

¿Cómo prevenir el herpes labial?

Considerando que uno de los motivos más frecuentes para que el virus herpes simple tipo 1 (HSV-1) se active es que se exponga a los rayos solares de forma regular, se recomienda el uso de protector solar. Los antivíricos los atenúan. Lamentablemente no podemos inmunizarnos contra él, ya que este virus no tiene vacuna. Y especialmente, la recomendación fundamental para prevenir el contagio, es mantener una higiene bucal correcta.

¿Qué tipos de anestesia hay?

Los diferentes tipos de anestesia ayudan a que la visita al dentista no se convierta en una tortura. La sensibilidad en los dientes o los dolores son motivos para utilizar anestesia durante el desarrollo de los tratamientos odontológicos. Para la administración de la anestesia, el especialista debe tener en cuenta el historial médico del paciente y de esta manera saber qué tipo de anestesia aplicar.  Existen diferentes tipo de anestesia que a continuación detallamos brevemente.

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Spray, crema o gel anestésico

Este tipo de anestesia es de uso tópico, se utiliza para evitar el dolor propio del pinchazo. El spray, crema o gel anestésico adormece la zona donde se va a aplicar la anestesia local.

Anestesia bucal local

La anestesia bucal es la técnica más utilizada por los odontólogos ya que es utilizada para eliminar la sensibilidad de la boca. Se puede aplicar para cualquier tratamiento creando así una disminución del dolor o molestias hacia el paciente.

Incluso se puede aplicar en higienes dentales si el paciente tiene mucha placa dental en los dientes. Se realiza esto con el objetivo de minimizar los dolores del paciente.

Sedación leve

Esta técnica se utiliza mediante la aplicación de óxido nitroso haciendo uso de mascarilla, siendo así inhalada en lugar de ser inyectada. De esta manera evitamos usar aguja y pinchar al paciente.

Esta sedación permite al paciente permanecer consciente mientras dura el tratamiento. Esta técnica se suele utilizar en especialidades como la periodoncia ya que son tratamientos en los que experimentas más molestias.

Sedación consciente

Para este tipo de anestesia en importante tener un gabinete equipado especialmente para ello, así como un médico anestesista especializado. Se puede aplicar en cualquier tratamiento, pero los más frecuentes suelen ser cirugías de implantes.

Se puede suministrar a través de una vía intravenosa o inhalatoria. Es una de las mejores opciones cuando el paciente conlleva una sensación de miedo o ansiedad al dentista y ante el procedimiento quirúrgico. Siempre se aplica junto con la anestesia bucal local.

Anestesia general

Este caso es de los menos comunes ya que no se puede realizar en una consulta, es obligatorio realizarse en hospitales especializados porque conlleva la sedación general del paciente.

 

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Fuente: Consejo de Dentistas

La odontofobia: miedo extremo al dentista

Uno de los miedos más comunes en la sociedad

¿Pospones una y otra vez tu visita al dentista? 

Estas empezando a sentir dolor, pero buscas cualquier motivo para seguir atrasando la cita al consultorio dental. Típica situación que encontramos entre familiares y amigos. Un poco de ansiedad previamente a acudir al dentista es normal, ya que la boca es una zona muy sensible. Sin embargo, la odontofobia es el miedo extremo que conlleva a desarrollar otras conductas pues es uno de los miedos irracionales más comunes que existen en nuestra sociedad.

Si la odontofobia no se evidencia a tiempo puede desencadenar muchos problemas de salud bucodental a lo largo de la vida. ¿Cómo sabemos que es una fobia? Si este miedo persiste por más de 6 meses aproximadamente es considerado una fobia.

¿Sientes miedo a acudir al dentista?

Muchas personas padecen de miedo o ansiedad en el momento que deben acudir al dentista. Actualmente existen alternativas para poder hacer menos «tortuosa» o difícil la visita a tu centro médico dental. Dependiendo del tratamiento o el tipo de daño que tienes, el dentista tendrá ciertos cuidados a la hora de manipular la zona bucal. Para ello existen los diferentes tipos de anestesia, local leve o más intensa, asimismo la sedación consciente es una forma de llevar a cabo los tratamientos de manera segura y liberando al paciente de sus miedos.

Odontofobia

¿En qué consiste la sedación consciente?

Este tipo de sedación consiste en disminuir de forma eficiente la tensión nerviosa y la ansiedad del paciente durante el tiempo que dura el tratamiento. Esta alternativa es una vía que ayuda a que el desarrollo del tratamiento sea tranquilo y óptimo. Durante la sedación consciente, el paciente preserva la capacidad de respuesta verbal y puede hablar con el odontólogo siempre que lo requiera. La sedación consciente se presenta como una opción para conllevar la visita al dentista y amenguar la odontofobia siempre que las circunstancias del tratamiento lo requieran.

 

¿Existe la odontofobia en niños/as?

Los niños y niñas también pueden sufrirla ya que para algunos es una novedad y les genera un desconocimiento muy grande. Para poder rebatir este desconocimiento en los niños es importante educarlos explicándoles qué sucede en el dentista, sin sorpresas. Asimismo, es primordial que acudan desde pequeños al centro médico dental con sus padres con la intención de que éstos lo vean como algo que forma parte de la rutina y vital para su salud bucodental. Esta dinámica ayudará a que los niños y niñas normalicen las visitas al dentista durante su vida.

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Fuente: ICOEV

Con qué frecuencia debo acudir a un centro odontológico

Muchas veces la gente no acude al dentista lo que debiera por ignorancia o miedo. No es un plan agradable, por lo que normalmente tratamos de buscar cualquier excusa para retrasar la visita. 

 Nos acostumbramos a convivir con nuestras dolencias, lo que, a la larga, se acaba traduciendo en problemas mucho más serios.

Dentro de la Odontología general hay dos ramas diferenciadas en la prevención de problemas de salud bucodental:

La odontopediatría

Hay que tener en cuenta la importancia de un buen cuidado de la dentadura de un niño. Las visitas al odontólogo tienen que ser periódicas.

Además, hay que tener una buena higienización dental cuidando la profilaxis y el cepillado para prevenir las caries en sus dientes de leche.

Durante el tratamiento habrá un seguimiento para controlar los progresos y asegurarse de una comodidad que encajen en la rutina diaria.

El tiempo necesario para completar el tratamiento varía según la persona y la complejidad del problema dental.

La odontogeriatría

En la salud bucal de las personas mayores, los principales problemas son gingivitis, caries, parodontitis, pérdida de piezas, movilidad y desgaste funcional.

Por eso hay que doblar los cuidados para que los problemas dentales no deriven en generales y afecten más seriamente al organismo.

La prevención es fundamental. 

Unas visitas regulares al dentista pueden ayudarnos, en gran medida, a tener una boca sana y una sonrisa bonita.

En el caso de que la salud bucodental sea la correcta, lo ideal es visitar al dentista 1 o 2 veces al año ya que el proceso de desarrollo del sarro y las caries son, por lo general, bastante lentos.

Acudir con esta periodicidad ayuda a mantener una correcta salud bucodental y reducir el riesgo de posibles enfermedades.

Sin embargo, en el caso de personas con patologías más complejas el seguimiento debe ser bastante más constante. Lo mismo ocurre en el caso de los fumadores, los diabéticos y las embarazadas, ya que el riesgo de padecer alguna complicación es mayor.

En este caso, lo recomendable es acudir, al menos, 2 veces al año o, en su defecto, con la regularidad que considere el dentista.

Consejos

Cumplir con estas visitas es pieza clave para una correcta salud bucodental, ya que un cuidado preventivo es decisivo para evitar tratamientos largos, costosos e invasivos.

Chupete ¿beneficioso o perjudicial?

El chupete es el accesorio por excelencia de los bebés, pero debemos tener cuidado con el tiempo que permanecen haciendo uso de él. Durante muchos años ha sido considerado un elemento perjudicial, pero recientes estudios han matizado esta teoría.

Esta goma no es perjudicial, incluso muchos expertos la tildan de beneficiosa, ya que ayuda a reducir el dolor causada por la eclosión de las piezas dentales, al tiempo que reduce su ansiedad en momentos de hambre o sueño.

El problema llega con el abuso. Es recomendable evitarlo durante sus dos primeras semanas de vida, ya que es preferible que se acostumbre al proceso natural de lactancia.

Odontopediatria

Lo recomendable sería empezar a prescindir de él a partir del segundo año. De no ser así, su uso abusivo puede provocar multitud de complicaciones a nivel bucodental. Algunas reversibles, otras no.

Cuando se superan las 6h. horas de, lo que los especialistas conocen como succión no nutritiva, el riesgo de complicaciones en el futuro aumenta.

Se ha demostrado que cuando se superan las 6h. horas de, lo que los especialistas conocen como succión no nutritiva, el riesgo de complicaciones en el futuro aumenta. Se produce la activación de algunos músculos faciales, estrechando la boca, de manera que los dientes de arriba tienden a separarse y a desplazarse hacia delante, mientras que los de abajo se retraen hacia atrás.

El resultado es la reducción del tamaño del paladar, lo que afecta a su capacidad respiratoria y puede acarrearle serios trastornos dentales.

A su vez, los colmillos pueden descolocarse, perdiendo su paralelismo, dando lugar a lo que se conoce como mordida abierta, mientras que la mandíbula superior e inferior pueden perder su paralelismo, causando lo que conocemos como mordida abierta.

Otra complicación que puede darse en los más pequeños es lo que se conoce como caries de biberón, a consecuencia de la mala costumbre de mojar el chupete en azúcar.

En conclusión, el uso del chupete está justificado siempre que no se prolongue en exceso. La desviación de las piezas dentales implica ortodoncia y otras posibles consecuencias perjudiciales como la otitis, por lo que controlar el uso de este accesorio es fundamental para el buen crecimiento de los infantes.

Las caries, un enemigo silencioso

La temida caries es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por la perforación de los tejidos duros del diente a consecuencia de los ácidos producidos por las bacterias que se depositan en las superficies dentales.

caries

Algunos causas de las caries

Los factores que influyen en la destrucción de los dientes y la aparición de las caries son: la mala alimentación, un estilo de vida poco saludable, malos hábitos de higiene y por supuesto, la herencia genética de cada uno.

Las caries son una complicación que lleva acompañando al ser humano desde sus orígenes. Las primeras caries de las que se tiene conocimiento se remontan al Paleolítico Superior (en torno al año 15.000 A.C).

Se trata de un trastorno común que pude aparecer desde el primer momento en que nacen los dientes. De echo, afecta a más niños que adultos, como consecuencia de la alimentación, el consumo de azúcares y sustancias perjudiciales para los dientes.

Tratamiento de la caries

El tratamiento se compone de dos partes: la eliminación de la infección y la reparación de la pieza afectada. Las caries pueden ser un problema grave.

Si no se tratan, pueden destruir el diente y dañar los nervios. Ante eso, la única solución es realizar una endodoncia o incluso, la extracción del diente.

El consumo de alimentos ricos en carbohidratos, da lugar a ácidos que pueden dañar los dientes. Con el tiempo, el esmalte dental se desmineraliza y se crean las caries.

Las zonas en las que más frecuentemente aparecen son: las zonas de masticación, la parte posterior de los molares y en la región más cercana a las encías.

Prevención de la caries

La prevención es fundamental. Una correcta higiene oral es la mejor opción para prevenir las caries. Es recomendable acudir al dentista al menos dos veces al año, lavarse los dientes después de cada comida y hacer uso del hilo dental.

Imagen portada vía María Victoria Heredia Reyes