¿Para quién compensan las ventajas?
- Adultos y adolescentes que valoran mucho la discreción en el trabajo o en los estudios.
- Personas constantes, capaces de sostener una rutina durante meses.
- Quien tiene dificultades para mantener una buena higiene con aparatos fijos.
- Casos de apiñamiento o separaciones de complejidad leve o moderada.
- Quien prefiere no cambiar su alimentación durante el tratamiento.
¿Cuándo pesan más los inconvenientes?
- Si comes a menudo fuera de casa sin posibilidad de cepillarte y te cuesta mantener la rutina.
- Si sabes de antemano que te olvidarás de ponértelos.
- Si el caso necesita movimientos que los alineadores no dirigen bien.
- Si hay enfermedad de las encías sin tratar.
Ninguno de estos puntos es definitivo por sí solo: se valora en el estudio de tu caso.
Una ortodoncia se elige por lo que necesita tu boca y por cómo encaja en tu vida, no por moda. Si quieres ver el resto de técnicas, entra en ortodoncia.

