¿A partir de qué edad tienen sentido los alineadores?
Más que una edad concreta, buscamos un momento de la dentición y de madurez. Suelen ser buena opción cuando:
- Ya han salido la mayoría de los dientes definitivos, algo habitual al inicio de la adolescencia.
- El problema es de posición: dientes apiñados, separados o girados.
- El propio adolescente quiere el tratamiento y entiende lo que implica.
- Ha demostrado cierta constancia con su higiene diaria.
¿Cuándo conviene pensárselo dos veces?
- Si la motivación es solo de los padres y el chico no quiere llevarlos.
- Si pierde a menudo las gafas, las llaves o el móvil: con los alineadores pasará lo mismo.
- Si el problema principal está en el desarrollo de los maxilares.
- Si hay caries o encías inflamadas que resolver antes.
En estas situaciones puede encajar mejor una ortodoncia fija, y os lo diremos así.
Existen alineadores pensados para edades más tempranas, pero en niños su indicación se estudia con mucho cuidado. Si tu hijo aún conserva dientes de leche, empieza por ortodoncia infantil.

