Chica con dolor en las muelas a causa del bruxismo

¿Qué es el bruxismo y cómo solucionarlo?

El bruxismo es la actividad involuntaria de los músculos de la mandíbula que hace apretar o rechinar los dientes, durante el sueño o estando despierto. Afecta a niños y adultos, y muchas personas lo tienen sin saberlo. Suele descubrirse por el dolor de mandíbula al despertar, los dolores de cabeza o el desgaste de los dientes.

¿Qué tipos de bruxismo hay?

Hay dos tipos de bruxismo: el bruxismo del sueño, o nocturno, y el bruxismo de vigilia, o diurno. El consenso internacional publicado en 2018 (Lobbezoo y cols., Journal of Oral Rehabilitation) los define como actividades distintas de los músculos masticadores, según ocurran dormido o despierto.

Bruxismo del sueñoBruxismo de vigilia
Cuándo ocurreMientras duermesEstando despierto
Cómo esApretar o rechinar, a veces con ruidoApretar los dientes o tensar la mandíbula, casi siempre sin ruido
Quién lo notaA menudo la pareja, por el ruidoTú, si prestas atención
Síntoma típicoDolor o cansancio al despertarTensión que aumenta a lo largo del día
Situaciones asociadasSueño alterado, ronquidos, apneaEstrés, concentración, esfuerzo físico

Es más frecuente de lo que parece. Una revisión sistemática con metaanálisis (Zieliński y cols., 2024) estima una prevalencia mundial del 21 % para el bruxismo del sueño y del 23 % para el de vigilia.

¿Cómo saber si tienes bruxismo?

Puedes sospechar que tienes bruxismo si te despiertas con la mandíbula cansada, notas los dientes más cortos o alguien te oye rechinar por la noche. El bruxismo de vigilia se detecta mejor observándote durante el día: muchas personas descubren que aprietan cuando conducen, trabajan con el ordenador o hacen deporte.

Los síntomas más habituales son estos:

  • Dolor o cansancio en la mandíbula y en los músculos de la cara, sobre todo al despertar.
  • Dolor de cabeza por la mañana, a menudo en las sienes.
  • Dientes desgastados, planos o con pequeñas fisuras.
  • Sensibilidad dental al frío o al calor.
  • Chasquidos o dolor delante del oído, donde está la articulación.
  • Marcas de los dientes en los bordes de la lengua o en las mejillas.

Ninguno de estos síntomas confirma el bruxismo por sí solo. El dentista lo valora en una revisión, observando el desgaste, la musculatura y la articulación.

¿Qué provoca el bruxismo?

El bruxismo no tiene una causa única: aparece por la suma de factores emocionales, del sueño y de hábitos. El consenso de 2018 incluso matiza que, en personas sanas, el bruxismo es más una conducta que una enfermedad. Lo que importa es si está causando daño.

  • Estrés y ansiedad: son los desencadenantes más citados, sobre todo del bruxismo de vigilia.
  • Trastornos del sueño, como los ronquidos o la apnea.
  • Cafeína, alcohol y tabaco, especialmente por la tarde y la noche.
  • Algunos medicamentos, como ciertos antidepresivos. Nunca los retires sin hablar con tu médico.
  • Hábitos como morder bolígrafos, uñas o mascar chicle a menudo.

Durante años se culpó a la mordida. Hoy se sabe que su papel es menor de lo que se creía, así que corregir la mordida no suele eliminar el bruxismo por sí solo.

¿Qué le hace el bruxismo a los dientes?

El bruxismo desgasta el esmalte, fractura dientes y restauraciones, y sobrecarga los músculos y la articulación de la mandíbula. El problema no es un apretón aislado, sino que se repite noche tras noche, a menudo durante años.

  • Desgaste del esmalte: los dientes se vuelven planos, más cortos y más sensibles.
  • Fracturas de dientes, empastes, coronas o carillas, y más riesgo en implantes.
  • Sensibilidad por la dentina expuesta. Lo explicamos en sensibilidad dental: causas y remedios.
  • Dolor muscular y problemas de la articulación temporomandibular, con chasquidos o dificultad para abrir la boca. Te lo contamos en dolor de ATM.

Cuando el desgaste ya es visible, no se recupera solo. Por eso interesa detectar el bruxismo pronto, antes de que haya que reconstruir.

¿Se cura el bruxismo?

El bruxismo no se cura de forma definitiva en la mayoría de los casos, pero sí se controla y se evita que siga dañando los dientes. El objetivo del tratamiento es proteger la boca, aliviar el dolor y reducir los factores que lo empeoran.

El tratamiento más habitual es la férula de descarga: una férula rígida a medida que se lleva por la noche para que los dientes choquen contra ella y no entre sí. No es lo mismo que otras férulas, y te lo explicamos en tipos de férulas dentales.

La férula protege, pero no apaga el bruxismo. Por eso se combina con otras medidas: controlar el estrés con técnicas de relajación o ayuda psicológica, fisioterapia de la mandíbula si hay dolor muscular y, si se sospecha apnea, consulta médica. Cuando los dientes ya están dañados, se reparan con reconstrucciones dentales, coronas o carillas, siempre protegidas después con la férula.

¿Qué puedes hacer tú para reducir el bruxismo?

Puedes reducir el bruxismo, sobre todo el de vigilia, con algunos cambios de hábitos diarios. Ninguno sustituye a la férula si ya hay desgaste, pero ayudan a bajar la tensión de la mandíbula:

  • Mantén los labios juntos y los dientes separados durante el día. Los dientes solo deberían tocarse al masticar y tragar.
  • Pon recordatorios, como una pegatina en la pantalla, para comprobar si aprietas.
  • Reduce el café, el alcohol y el tabaco, sobre todo por la tarde.
  • Evita mascar chicle y morder bolígrafos o uñas.
  • Aplica calor húmedo en la mandíbula si notas tensión.
  • Cuida tu descanso y dedica un rato a relajarte antes de dormir.

Si llevas ortodoncia y aprietas, coméntalo en tus revisiones: el ortodoncista tendrá en cuenta el bruxismo al planificar y proteger tus dientes.

Si te despiertas con dolor de mandíbula o de cabeza, o notas los dientes más desgastados, no lo dejes pasar. Pide cita en tu clínica IO más cercana para confirmar el bruxismo y valorar una férula a tu medida.