Dolor a causa de la gingivitis

Pericoronaritis: qué es, síntomas, tratamiento y cuándo extraer la muela

La pericoronaritis es la inflamación de la encía que rodea la corona de una muela que no ha terminado de salir. Bajo el pliegue de encía que la cubre se acumulan restos de comida y bacterias, y la zona se inflama o se infecta. Afecta sobre todo a jóvenes con una muela del juicio inferior a medio salir.

¿Por qué se produce la pericoronaritis?

La pericoronaritis se produce porque la muela queda parcialmente cubierta por un capuchón de encía, llamado opérculo. Entre ese capuchón y la muela se forma un pequeño bolsillo donde entran restos de comida y placa. El cepillo no llega bien a esa zona, las bacterias proliferan y la encía reacciona inflamándose.

La Cleveland Clinic (2026) explica que es más frecuente en las muelas del juicio inferiores. La posición de la muela también influye. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Archives of Oral Biology (2019) analizó estudios con 6.895 pacientes. Concluyó que la muela del juicio inferior en posición vertical es la que más se asocia a la pericoronaritis, y la horizontal la que menos.

Otros factores favorecen los brotes:

  • Una higiene difícil al fondo de la boca.
  • La muela de arriba, que al morder golpea el capuchón inflamado.
  • Situaciones que bajan las defensas, como el estrés, el embarazo o la diabetes.

Puedes ver cómo salen estas muelas en qué hacer cuando salen las muelas del juicio.

¿Qué síntomas tiene la pericoronaritis?

El síntoma más habitual de la pericoronaritis es un dolor al fondo de la boca, junto a la muela que está saliendo, con la encía roja e hinchada. Muchas veces molesta al masticar, porque la muela de arriba muerde sobre la encía inflamada. La pericoronaritis puede ser aguda, con síntomas intensos y repentinos, o crónica, con molestias leves que van y vienen.

Estos son los síntomas que suelen aparecer:

  • Dolor e hinchazón de la encía detrás de la última muela.
  • Mal sabor de boca, mal aliento y, a veces, salida de pus.
  • Dificultad para abrir la boca del todo o molestias al tragar.
  • Ganglios inflamados bajo la mandíbula o en el cuello.
  • En casos graves, hinchazón de la cara y fiebre.

La tabla orienta sobre la gravedad y qué hacer en cada caso. No sustituye la valoración de tu dentista:

SituaciónSeñalesQué hacer
LeveEncía roja y molesta, dolor al masticar, mal saborHigiene cuidadosa y cita con tu dentista en pocos días
ModeradaDolor que va a más, pus, cuesta abrir la bocaCita con tu dentista lo antes posible
GraveCara hinchada, fiebre, malestar generalAtención dental urgente
Urgencia médicaDificultad para tragar o respirarUrgencias hospitalarias sin esperar
Brotes que se repitenVarios episodios en meses o añosValorar la extracción de la muela

¿Cómo se trata la pericoronaritis?

La pericoronaritis se trata sobre todo con limpieza local en la consulta, porque el problema es la comida y la placa atrapadas bajo la encía. El dentista lava con suavidad el espacio bajo el capuchón para arrastrar los restos y retira la placa y el sarro de la zona. Muchas veces eso basta para que la inflamación ceda en pocos días.

Según el caso, el tratamiento se completa con:

  • Un colutorio antiséptico durante el tiempo que te indiquen.
  • Analgésicos habituales, según te indique tu dentista o tu farmacéutico.
  • Valorar la muela de arriba si muerde sobre la encía inflamada.
  • Revisión a los pocos días para ver cómo evoluciona.

Los antibióticos no son la primera opción. Una revisión publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health (2021) recomienda priorizar el tratamiento local y reservar los antibióticos para los casos graves. También advierte de que se recetan en exceso. Por eso nunca conviene tomarlos por tu cuenta: si hacen falta, los pautará tu dentista.

¿Cuándo hay que extraer la muela del juicio por pericoronaritis?

Se suele plantear extraer la muela del juicio cuando la pericoronaritis se repite o cuando el primer episodio es muy grave. La guía del NICE, el instituto británico de excelencia clínica (2000), indica que un primer episodio, salvo que sea especialmente grave, no justifica la cirugía. A partir del segundo episodio, la extracción se considera una indicación adecuada.

Influyen otros factores que el dentista valora con una radiografía:

  • Si la muela tiene espacio para salir del todo o se quedará a medias.
  • Si daña la muela de delante con caries o problemas de encía.
  • Si la muela de arriba no tiene con quién morder y sobra.

La extracción se hace con anestesia local. En muelas incluidas o complejas intervienen profesionales de cirugía maxilofacial. Existe también la opción de retirar solo el capuchón de encía cuando la muela está bien colocada; pregunta en tu clínica si es tu caso.

¿Cuánto dura la pericoronaritis?

La pericoronaritis suele mejorar en una o dos semanas con tratamiento, según la Cleveland Clinic. Los casos leves pueden resolverse en pocos días, mientras que los graves se alargan varias semanas. La limpieza de la zona en la consulta es lo que más acorta el proceso.

Que el dolor desaparezca no significa que el problema esté resuelto. Si la muela sigue a medio salir, el capuchón de encía sigue ahí y la comida puede volver a quedar atrapada. Por eso muchas personas tienen brotes cada cierto tiempo, a menudo coincidiendo con épocas de estrés, resfriados o una higiene más descuidada.

Mientras tanto, cepilla la zona con un cepillo pequeño aunque moleste, y sigue las pautas de tu dentista. En las revisiones se puede vigilar si la muela termina de salir o si conviene quitarla antes del siguiente brote.

¿Qué pasa si no se trata la pericoronaritis?

Si la pericoronaritis no se trata, la infección puede extenderse a los tejidos de alrededor y formar un absceso. En ese punto aparecen la cara hinchada, la fiebre y la dificultad para abrir la boca, y el cuadro se parece a un flemón dental. En casos raros, la infección se extiende hacia el cuello y requiere atención hospitalaria.

La pericoronaritis no debe confundirse con la alveolitis seca. La pericoronaritis afecta a una muela que todavía está en la boca y sale con dificultad. La alveolitis, en cambio, es una complicación que puede aparecer después de extraer una muela, cuando se pierde el coágulo del hueco.

Si te duele la encía detrás de la última muela o notas que se hincha, no esperes a que vaya a más. Pide cita en tu clínica IO más cercana para que revisen tu muela del juicio con una radiografía.