Teléfono gratuito
atención al paciente

900 131 002

LLAMA GRATIS

Primera cita gratis

03/06/2024 | Blog

Las reglas de oro del cepillado

Las reglas de oro del cepillado de dientes para disfrutar de una boca sana

La inmensa mayoría de la población se cepilla los dientes a diario, un 95%, según arrojan los datos del último Barómetro de la salud bucodental en España, que presentamos en marzo. Lo recomendable es hacerlo después de cada comida, algo que cumplen cuatro de cada diez personas. El mismo número se cepilla dos veces al día. Ahora bien, cantidad aparte, ¿sabemos si la calidad del cepillado es la correcta? ¿Cuál es el procedimiento adecuado? ¿Cada cuánto hay que renovar el cepillo de dientes? ¿El eléctrico también que cambiarlo? ¿Sabes qué es un cepillo interdental y cómo utilizarlo?

En el siguiente artículo encontrarás la respuesta a estas preguntas básicas para mantener una buena salud bucodental.

cepillado

¿Cómo hay que cepillarse los dientes?

Lo primero a tener en cuenta para la correcta salud dental es que hay que cepillarse después de cada comida. Sin embargo, no es aconsejable hacerlo inmediatamente, sino dejar pasar una media hora para que la saliva haga su trabajo, disminuyendo el grado de acidez de las sustancias presentes en la boca.

Al cepillarnos, frotamos los ácidos contra los dientes, de modo que si lo hacemos justo al acabar de comer estaremos facilitando su acción perjudicial. En cambio, si dejamos actuar a la saliva, nos preparará el terreno para que el cepillado sea realmente efectivo.

Lo segundo a tener en cuenta es la cantidad de pasta dentífrica necesaria: es importante usar la justa para evitar que la boca se llene de espuma. Y otra cosa fundamental es cómo nos cepillamos: con movimientos verticales, pieza a pieza. Si desplazamos el cepillo horizontalmente, estaremos arrastrando los microorganismos por toda la boca y favoreciendo que se acumulen entre los dientes y bajo las encías.

Aprendida la teoría, lo importante ahora es aplicarla a conciencia. Nos cepillamos los dientes para eliminar los restos de comida que favorecen el desarrollo de las bacterias causantes de las caries, de manera que debemos tomarnos el tiempo necesario: como mínimo, dos minutos. Y sin olvidarnos de la lengua. Lo ideal es utilizar un cepillo lingual, frotando de atrás hacia delante. Con el trabajo cumplido, es el momento de enjuagarnos bien con agua.

¿Cuándo hay que renovar el cepillo de dientes?

El cepillo de dientes se deteriora por el uso, así que, para que el cepillado sea eficaz, hay que cambiarlo cuando no puede cumplir bien con su función. Los filamentos, tanto en los cepillos manuales como en los eléctricos, se desgastan más o menos rápidamente dependiendo de las veces que nos cepillemos al día y de la fuerza con que lo hagamos (ejercer demasiada presión provoca la erosión de los dientes, así que es un hábito a evitar). El caso es que, si hacemos un uso normal, el cepillo hay que renovarlo aproximadamente cada tres meses. Lo mismo se aplica para el cabezal del cepillo eléctrico.

De todas formas, hay otras circunstancias que pueden requerir el cambio de cepillo. Por ejemplo, una enfermedad. Después de padecer una afección en la boca, hay que desecharlo, porque la infección se puede mantener en las cerdas (tanto en el cepillo manual como en el cabezal del eléctrico) y volver a contagiarnos.

El cepillo interdental

El cepillado habitual es imprescindible para mantener una higiene bucodental correcta. Sin embargo, por muy bien que lo hagamos, es muy difícil retirar todos los restos de comida que se acumulan entre los dientes. Para ello, disponemos del hilo dental, pero también existen los cepillos interdentales o interproximales, más pequeños que los convencionales y con un cabezal cilíndrico diseñado específicamente para eliminar la placa y las bacterias que se esconden entre las piezas dentales.

Están disponibles en dos diseños principales: rectos o acodados. Los segundos son más ergonómicos, por lo que están más extendidos. Además, se clasifican por tamaño, cada uno con un color diferente para facilitar la elección del que mejor se ajuste al espacio interproximal de nuestra dentadura. Es importante que, a la hora de usar el cepillo interdental, sean los filamentos, y no el alambre en torno al cual están dispuestos, los que hagan contacto con los dientes.

El uso de estos cepillos es sobre todo recomendable para las personas con implantes dentales o que padecen patologías periodontales, pues en estos casos los espacios entre los dientes suelen ser mayores de lo habitual. También son necesarios en el caso de estar siguiendo un tratamiento de ortodoncia fija, ya que con el cepillo convencional resulta más complicado conseguir una buena limpieza entre los brackets.

Seguir unos buenos hábitos de higiene es la mejor manera de evitar problemas de salud bucodental. El cepillado es la principal medida preventiva, de forma que debemos tomárnoslo muy en serio para que nuestra boca permanezca sana.

Déjanos tus datos y te llamamos nosotros directamente

  • Opciones de financiación
  • Garantía de satisfacción
  • Odontólogos expertos