Las encías retraídas, o recesión gingival, son encías que se han desplazado hacia la raíz y dejan al descubierto parte de ella. Se producen por enfermedad periodontal, cepillado agresivo, bruxismo o una encía fina, y son frecuentes en adultos. La encía no vuelve a crecer sola, pero se puede frenar y tratar.
¿Qué son las encías retraídas?
Una encía retraída es la que ha bajado respecto a su posición normal y deja a la vista una parte de la raíz del diente. La raíz no tiene esmalte: está cubierta por un tejido más blando, que es más sensible, se desgasta antes y tiene más riesgo de caries.
La retracción de encías es muy común y aumenta con la edad. Una revisión de estudios epidemiológicos publicada en el Journal of the American Dental Association (Kassab y Cohen, 2003) recoge que el 88 % de las personas de 65 años o más y el 50 % de las de 18 a 64 años tienen al menos una zona con recesión.
La misma revisión encontró recesión tanto en personas con buena higiene como con mala higiene. Es decir, no siempre es cuestión de limpiar poco: a veces el problema es limpiar con demasiada fuerza. Por eso conviene saber la causa antes de elegir el tratamiento.
¿Cómo saber si tienes las encías retraídas?
La señal más visible de encías retraídas es que los dientes parecen más largos que antes. La retracción suele avanzar despacio y sin dolor, así que muchas personas la notan por la sensibilidad o al mirarse al espejo.
- Dientes que parecen más largos.
- Sensibilidad al frío, al calor o al dulce en el cuello del diente.
- Una franja más amarilla o un pequeño escalón junto a la encía.
- Espacios más visibles entre los dientes, cerca de la encía.
- Sangrado o inflamación, si hay una enfermedad de las encías detrás.
Los cambios de esta lista pueden aparecer en un solo diente o en varios. Cuando la retracción afecta a muchos dientes a la vez, conviene descartar una periodontitis. Cuando se limita a uno o dos, a menudo tiene que ver con el cepillado, la posición del diente o el bruxismo. En ambos casos, una revisión de encías permite medir cuánto se ha retirado.
¿Por qué se retraen las encías?
Las encías se retraen casi siempre por una combinación de causas, no por una sola. Identificarlas es lo que permite frenar el proceso. Las más habituales son estas:
- Enfermedad periodontal: la periodontitis o piorrea destruye el hueso que sujeta el diente y la encía baja con él. Es la causa más importante, porque avanza sin dolor.
- Cepillado agresivo: mucha fuerza o cerdas duras desgastan la encía con los años.
- Bruxismo: apretar o rechinar los dientes sobrecarga la encía y el hueso. Te lo explicamos en qué es el bruxismo y cómo solucionarlo.
- Encía fina: hay personas con una encía más delicada por genética.
- Dientes mal posicionados o con poco hueso por fuera.
- Tabaco, que empeora la salud de las encías.
- Piercings en labio o lengua que rozan la encía.
¿La encía retraída vuelve a crecer?
La encía retraída no vuelve a crecer por sí sola. Ningún colutorio, pasta de dientes, vitamina o remedio casero regenera el tejido perdido. Si ves productos que lo prometen, desconfía: pueden aliviar la sensibilidad, pero no devuelven la encía a su sitio.
Lo que sí se puede hacer es frenar la retracción eliminando su causa. Si la encía ha bajado por una periodontitis, al tratarla se detiene la pérdida de hueso. Si ha bajado por el cepillado, cambiar la técnica evita que siga avanzando.
Cuando la raíz ya ha quedado expuesta, la única forma de volver a cubrirla es con cirugía periodontal, mediante un injerto de encía. No siempre es necesario: depende de cuánto se haya retirado, de si hay sensibilidad o riesgo para el diente y de la estética. Por eso el primer paso es un diagnóstico que mida la encía y el hueso de cada diente.
¿Qué tratamientos hay para las encías retraídas?
El tratamiento de las encías retraídas depende de la causa y de cuánto se haya retirado la encía. Se empieza con un periodontograma, que mide la encía y las bolsas de cada diente, y con radiografías si hace falta.
| Situación | Tratamiento | Objetivo |
|---|---|---|
| Periodontitis con bolsas | Curetaje (raspado y alisado radicular) y mantenimiento | Frenar la pérdida de hueso |
| Cepillado agresivo | Cepillo suave y cambio de técnica | Evitar que siga bajando |
| Bruxismo | Férula de descarga | Reducir la sobrecarga |
| Raíz expuesta con sensibilidad o problema estético | Injerto de encía | Volver a cubrir la raíz |
| Desgaste o caries en el cuello del diente | Restauración de la zona | Proteger el diente |
El injerto de encía es una pequeña cirugía que cubre la raíz con tejido, normalmente tomado del paladar. Tienes todas las opciones para cuidar las encías en nuestra página de periodoncia.
¿Qué puedes hacer tú para que no avance?
Para que la retracción de encías no avance, lo más importante es corregir los hábitos que la favorecen y tratar la enfermedad de las encías si la hay. Estas pautas ayudan desde el primer día:
- Cepíllate con un cepillo de cerdas suaves y sin frotar en horizontal.
- No aprietes: un cepillo eléctrico con sensor de presión puede ayudarte a controlar la fuerza.
- Limpia entre los dientes con hilo o cepillos interdentales.
- Usa una pasta para dientes sensibles si notas molestias con el frío.
- Deja de fumar, si fumas.
- Hazte revisiones periódicas para vigilar si la encía sigue bajando.
Si aprietas los dientes por la noche o te levantas con la mandíbula cansada, coméntalo en la revisión. El bruxismo es una causa que muchas personas no relacionan con sus encías.
¿Qué pasa si no se tratan las encías retraídas?
Si no se tratan las encías retraídas y la causa sigue activa, la encía sigue bajando. La raíz expuesta se desgasta, aumenta la sensibilidad y aparecen caries en el cuello del diente, que son más difíciles de tratar.
Si detrás hay una periodontitis, el problema es mayor: la pérdida de hueso continúa y el diente puede acabar moviéndose. En fases avanzadas, algunos dientes pueden llegar a perderse. Una retracción que avanza deprisa o que afecta a muchos dientes es un motivo claro para pedir una revisión.
Detectar la retracción pronto tiene otra ventaja: cuanto menos se ha retirado la encía, más sencillo es el tratamiento y mejor suele ser el resultado. Una revisión de encías permite medirla y comparar en las visitas siguientes si se ha frenado.
Si notas los dientes más largos o sensibilidad junto a la encía, pide cita en tu clínica IO más cercana para una revisión de encías. Te explicaremos la causa y las opciones de tratamiento.




