La elevación de seno es una cirugía que aumenta la altura de hueso en la parte posterior del maxilar superior para poder colocar implantes. Consiste en levantar la membrana del seno maxilar y rellenar el hueco con material de injerto. Se plantea en personas que han perdido molares o premolares superiores y no tienen hueso suficiente.
¿Qué es la elevación de seno maxilar y para qué sirve?
La elevación de seno maxilar, también llamada sinus lift, es un procedimiento de cirugía oral que gana hueso vertical donde irán los implantes. El seno maxilar es una cavidad llena de aire situada justo encima de las raíces de los molares y premolares superiores. Por dentro está tapizado por una membrana fina.
Cuando se pierde un diente posterior superior pasan dos cosas a la vez. El hueso de la encía se reabsorbe poco a poco y el seno tiende a crecer hacia abajo, ocupando el espacio que dejaron las raíces. Con los años puede quedar una capa de hueso muy delgada entre la boca y el seno. En esa situación, un implante de longitud normal no tendría dónde sujetarse o podría invadir la cavidad. La elevación de seno despega con cuidado la membrana, la sube unos milímetros y rellena el espacio creado con injerto óseo. Con el tiempo, ese injerto se transforma en hueso propio y sirve de base para los implantes dentales.
¿Cuándo hace falta una elevación de seno para ponerse implantes?
La elevación de seno hace falta cuando la altura de hueso bajo el seno es insuficiente para un implante estable. Solo se puede saber con una prueba de imagen en 3D, normalmente un TAC dental de haz cónico, que mide el hueso disponible milímetro a milímetro. A simple vista o con una radiografía convencional no basta.
Las situaciones más habituales en las que se valora son estas:
- Pérdida de molares superiores hace años, con reabsorción del hueso.
- Un seno maxilar grande o muy bajo por anatomía.
- Pérdida de hueso por periodontitis o por una extracción complicada.
- Necesidad de varios implantes seguidos en el sector posterior.
No siempre es la única salida. Una revisión Cochrane de 2014 comparó la elevación de seno con implantes cortos (de 5 a 8,5 mm) en hueso de 4 a 9 mm de altura. La revisión (Cochrane, 2014) no encontró pruebas suficientes de diferencias en fracasos al año de carga, pero sí más complicaciones con la elevación de seno. Por eso cada caso se estudia de forma individual.
¿Qué tipos de elevación de seno existen?
Existen dos tipos principales de elevación de seno: la abierta o lateral y la cerrada o crestal. La elección depende sobre todo de cuánto hueso queda. Un artículo de revisión publicado en Avances en Odontoestomatología (2023) sitúa la técnica lateral cuando hay menos de 4 mm de altura ósea, y la crestal en rangos de entre 4 y 8 mm.
- Elevación de seno abierta o lateral. Se abre una pequeña ventana en la pared lateral del hueso, por encima de los molares. A través de esa ventana se eleva la membrana y se coloca el injerto. Permite ganar más altura.
- Elevación de seno cerrada o crestal. Se accede desde el mismo orificio donde irá el implante, empujando el suelo del seno hacia arriba con instrumentos específicos. Es menos invasiva y suele permitir colocar el implante en la misma cirugía.
| Elevación abierta o lateral | Elevación cerrada o crestal | |
|---|---|---|
| Hueso residual orientativo | Menos de 4 mm | Entre 4 y 8 mm |
| Acceso | Ventana en la pared lateral del maxilar | Desde el lecho del implante |
| Altura que se gana | Mayor | Más limitada |
| Implante | En la misma cirugía o más adelante, según la estabilidad | Normalmente en la misma cirugía |
| Postoperatorio | Más inflamación y molestias | Más llevadero |
¿Cómo es la recuperación después de una elevación de seno?
La recuperación de una elevación de seno suele ser similar a la de otras cirugías orales, con inflamación y molestias los primeros días. En la técnica lateral la hinchazón de la mejilla y algún hematoma son más frecuentes. También puede notarse congestión nasal o un leve sangrado por la nariz, porque el seno está conectado con las fosas nasales.
Durante las primeras semanas, estas pautas ayudan a proteger el injerto y la membrana:
- No sonarte con fuerza y estornudar con la boca abierta, para no generar presión en el seno.
- Evitar sorber con pajita, soplar instrumentos o hacer esfuerzos intensos.
- Aplicar frío en la mejilla el primer día y dormir con la cabeza algo elevada.
- Tomar dieta blanda y masticar por el lado contrario.
- No fumar, porque el tabaco empeora la cicatrización.
- Tomar solo la medicación que te indique tu dentista o cirujano.
Si notas fiebre, dolor que va a más, salida de material por la nariz o mal sabor persistente, consulta sin esperar a la revisión.
¿Cuánto hay que esperar para poner el implante tras la elevación de seno?
El tiempo de espera para el implante tras una elevación de seno depende de la técnica y del hueso de partida. Hay dos escenarios posibles. En el primero, el implante se coloca en la misma cirugía que la elevación. En el segundo, se espera a que el injerto madure y el implante se coloca en una segunda intervención.
El artículo de Avances en Odontoestomatología (2023) recoge que el protocolo clásico con técnica lateral dejaba madurar el injerto unos 6 meses antes de colocar los implantes. El mismo texto indica que hoy se acepta colocarlos en el mismo acto si quedan más de 4-5 mm de hueso o el implante queda estable. Según esa revisión, el éxito a largo plazo es comparable en ambos casos.
Después de colocar el implante hay que esperar además a que se integre en el hueso antes de poner la corona definitiva. Tu dentista te dará un calendario concreto tras ver el TAC. Si quieres entender todo el proceso, lo explicamos en el artículo sobre qué son y cómo se realizan los implantes dentales.
¿La elevación de seno es un tratamiento fiable y qué riesgos tiene?
La elevación de seno es una técnica con resultados predecibles cuando está bien indicada y planificada. Una revisión sistemática de 48 estudios y más de 12.000 implantes, publicada en Journal of Clinical Periodontology (2008), estimó una supervivencia del 90,1 % a los 3 años para implantes con elevación lateral. Los mejores resultados, del 98,3 %, se obtuvieron con implantes de superficie rugosa y membrana sobre la ventana lateral.
Para la técnica crestal, otra revisión de la misma revista, publicada en 2008, calculó una supervivencia del 92,8 % a los 3 años, comparable a la de zonas sin injerto.
Los riesgos más conocidos son la perforación de la membrana durante la cirugía, la infección del injerto y la sinusitis. Una buena planificación y seguir las pautas del postoperatorio los reducen. Las cirugías más complejas del maxilar se abordan dentro de la cirugía maxilofacial, y en la ficha de elevación de seno maxilar tienes más detalle del tratamiento.
Si te falta un molar superior y te han dicho que no tienes hueso suficiente, pide cita para un estudio de tu caso con TAC. También puedes buscar tu clínica IO más cercana y valorar allí qué opción de implante encaja contigo.




