Curetaje dental: qué es, si duele y cuidados después

El curetaje dental es un tratamiento de las encías que elimina el sarro y las bacterias acumulados por debajo de la encía, dentro de las bolsas periodontales, y deja lisa la superficie de la raíz. Su nombre técnico es raspado y alisado radicular, y se indica sobre todo a personas con periodontitis.

¿Cuándo se necesita un curetaje dental?

Un curetaje se necesita cuando la encía se ha separado del diente y ha formado bolsas periodontales donde se esconden sarro y bacterias. Las bolsas son la señal típica de la periodontitis, la enfermedad que antes se llamaba piorrea. El cepillo y el hilo no llegan a ese espacio, y una limpieza normal tampoco.

La periodontitis es más frecuente de lo que parece. Según la Encuesta de Salud Oral en España 2020 del Consejo General de Dentistas, entre el 25 % y el 34 % de los adultos presenta bolsas periodontales. Las bolsas severas afectan al 8 % de los adultos jóvenes y al 12 % de los mayores.

Las señales que suelen llevar a valorar un curetaje son estas:

  • Encías que sangran al cepillarte o al pasar el hilo dental.
  • Mal aliento que no desaparece aunque te cepilles bien.
  • Encías inflamadas, rojas o que se retiran.
  • Dientes que se mueven o que se han separado.

El diagnóstico se confirma con un periodontograma, que mide la profundidad de las bolsas diente a diente. Si quieres conocer mejor la enfermedad, te lo contamos en qué es la piorrea o periodontitis y cómo detectarla.

¿Qué diferencia hay entre un curetaje y una limpieza dental?

La diferencia principal está en la zona donde se trabaja. La limpieza dental, o higiene, retira la placa y el sarro visibles por encima de la encía o justo en su borde. El curetaje trabaja por debajo de la encía, dentro de las bolsas, y alisa la raíz para que la encía pueda volver a ajustarse al diente.

La limpieza es preventiva y está pensada para bocas sanas o con una gingivitis leve. El curetaje, en cambio, trata una periodontitis que ya está instaurada. Por eso un tratamiento no sustituye al otro: hacerse limpiezas frecuentes no resuelve unas bolsas profundas.

Limpieza dentalCuretaje dental
Dónde actúaPor encima de la encía y en su bordePor debajo de la encía, dentro de las bolsas
Para quiénBocas sanas o con gingivitisPeriodontitis con bolsas periodontales
AnestesiaNormalmente no hace faltaAnestesia local
SesionesUnaUna o varias, a menudo por cuadrantes
ObjetivoPrevenirFrenar la enfermedad y reducir las bolsas
DespuésRevisiones y limpiezas periódicasMantenimiento periodontal a tu medida

¿Cómo se hace un curetaje dental?

El curetaje se hace en la consulta, con anestesia local y sin necesidad de cirugía. Antes, el periodoncista revisa el periodontograma y las radiografías para decidir qué zonas tratar y en cuántas citas. La boca se suele dividir en cuatro cuadrantes, y en cada sesión se tratan uno o dos.

  1. Anestesia local de la zona que se va a tratar.
  2. Raspado: con ultrasonidos y curetas, unos instrumentos finos y curvos, se retira el sarro de dentro de la bolsa.
  3. Alisado radicular: se pule la raíz para que a la placa le cueste más volver a adherirse.
  4. Limpieza final de la bolsa con irrigación.
  5. Revisión a las pocas semanas para ver cómo ha respondido la encía.

La guía clínica de la Federación Europea de Periodoncia (EFP, 2020) incluye la instrumentación por debajo de la encía entre los pasos del tratamiento de la periodontitis en estadios I a III. En nuestra página de curetajes tienes el tratamiento explicado en detalle.

¿Duele el curetaje dental?

El curetaje no suele doler durante la sesión, porque se hace con anestesia local. Lo normal es notar presión, la vibración del ultrasonido y algo de ruido, pero no dolor. Si en algún momento notas molestias, se puede reforzar la anestesia, así que avisa sin esperar.

Cuando pasa el efecto de la anestesia, es habitual tener las encías algo sensibles durante unos días. También puede aparecer sensibilidad al frío, porque la raíz ha quedado limpia y la encía, al desinflamarse, baja un poco. La sensibilidad suele mejorar de forma progresiva en las semanas siguientes.

Si lo necesitas, puedes tomar un analgésico habitual siguiendo la indicación de tu farmacéutico o de tu médico. Un dolor intenso, una hinchazón que va a más o fiebre no son lo esperable. En ese caso, llama a tu clínica para que te revisen cuanto antes.

¿Qué cuidados hay que tener después de un curetaje?

Después de un curetaje, el objetivo es que la encía se desinflame y vuelva a ajustarse al diente. Los primeros días son los más delicados, así que conviene seguir unas pautas sencillas:

  • No comas hasta que pase el efecto de la anestesia, para no morderte la mejilla o la lengua.
  • Evita durante un par de días los alimentos muy calientes, muy fríos, duros o picantes.
  • No fumes: el tabaco empeora la cicatrización y es un factor de riesgo de la periodontitis.
  • Cepíllate desde el mismo día con un cepillo suave, con cuidado pero sin saltarte la zona tratada.
  • Usa el hilo o los cepillos interdentales que te indiquen, adaptados al tamaño de tus espacios.
  • Si te pautan un colutorio, úsalo solo durante el tiempo indicado.

Un pequeño sangrado al cepillarte los primeros días es normal. Lo que no conviene es dejar de limpiar la zona por miedo, porque la placa volvería a acumularse enseguida.

¿Cada cuánto hay que hacer mantenimiento después de un curetaje?

Después de un curetaje hace falta un mantenimiento periodontal periódico, porque la periodontitis se controla, pero puede volver a activarse. El mantenimiento es una visita en la que se revisan las bolsas, se limpia por encima y por debajo de la encía y se repasa tu higiene en casa.

La frecuencia la marca el periodoncista según cómo haya respondido tu encía, tus hábitos y tus factores de riesgo, como el tabaco o la diabetes. Suele ser más frecuente que la limpieza de una boca sana. Con el tiempo, si la encía se mantiene estable, el intervalo se puede ir ajustando.

La guía de la EFP considera este cuidado periodontal de soporte parte del propio tratamiento, no un extra. Saltarse las revisiones es una causa habitual de que las bolsas vuelvan a aparecer. En periodoncia te explicamos cómo se organiza el seguimiento de las encías.

¿Qué pasa si no me hago el curetaje?

Si las bolsas periodontales no se tratan, la infección sigue avanzando bajo la encía y destruye poco a poco el hueso que sujeta los dientes. La periodontitis casi nunca duele en sus primeras fases, y por eso muchas personas la descubren tarde.

Con el tiempo pueden aparecer encías que se retiran, dientes que parecen más largos, espacios nuevos entre ellos y movilidad. En fases avanzadas, algunos dientes pueden llegar a perderse. La encía que se retira, además, no vuelve a crecer sola: te lo contamos en encías retraídas.

El curetaje no es una solución definitiva por sí solo, pero es la base para frenar la enfermedad. Junto con una buena higiene y un mantenimiento constante, te ayuda a conservar tus dientes el mayor tiempo posible.

Si te sangran las encías o notas alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar: cuanto antes se trate la periodontitis, más sencillo es controlarla. Pide cita para una revisión de encías en tu clínica IO más cercana.