Dolor a causa de la gingivitis

Cómo curar la gingivitis: tratamiento y cuánto tarda

La gingivitis es una inflamación de las encías causada por la placa bacteriana que se acumula en el borde de los dientes. Es la forma más leve y frecuente de enfermedad de las encías, y se cura: si se elimina la placa y se mantiene una buena higiene, la encía vuelve a estar sana.

Dolor gingivitis

¿Cómo saber si tienes gingivitis?

La señal más clara de gingivitis es que te sangren las encías al cepillarte o al pasar el hilo dental. Una encía sana es rosa pálido, firme y no sangra. Con gingivitis, en cambio, suele verse roja, hinchada y más blanda en el borde del diente.

  • Sangrado al cepillarte o al usar hilo dental.
  • Encías rojas, hinchadas o brillantes.
  • Molestias leves al comer o al cepillarte.
  • Mal aliento que vuelve aunque te laves los dientes.

La gingivitis casi no duele, y por eso mucha gente la deja pasar. Los especialistas se fijan sobre todo en el sangrado. Según el consenso internacional de clasificación de 2018 (Trombelli et al., 2018), se considera que una persona tiene gingivitis cuando sangra en el 10 % o más de los puntos explorados por el dentista.

¿Cómo se cura la gingivitis?

La gingivitis se cura retirando la placa y el sarro que la provocan y manteniendo después una higiene diaria bien hecha. No hay ningún producto que la elimine por sí solo: lo que la cura es quitar su causa. El tratamiento habitual tiene tres partes.

  • Limpieza profesional: en la limpieza dental se retira el sarro por encima y en el borde de la encía, donde el cepillo ya no llega.
  • Higiene en casa: cepillado dos veces al día incidiendo en el borde de la encía, y limpieza entre los dientes con hilo dental o cepillos interdentales.
  • Colutorio antiséptico: solo si te lo indica el dentista y durante el tiempo que te marque.

Los antibióticos no son el tratamiento de la gingivitis. Como la causa es la placa, tomarlos por tu cuenta no la cura y no conviene hacerlo sin receta.

¿Qué funciona y qué no para tratar la gingivitis?

Para tratar la gingivitis funcionan las medidas que retiran la placa; el resto, como mucho, alivian. Muchos productos para la gingivitis prometen resultados rápidos, pero ninguno quita el sarro ya endurecido. La tabla resume para qué sirve cada medida y cuándo tiene sentido usarla.

Medida¿Cura la gingivitis?Cuándo tiene sentido
Limpieza profesionalSí, retira el sarroSiempre que haya sarro acumulado
Cepillado bien hechoSí, junto a la limpiezaA diario, dos veces al día
Hilo o cepillos interdentalesSí, limpia donde no llega el cepilloA diario
Colutorio antisépticoAyuda, pero no sustituye al cepilladoSolo con indicación y por tiempo limitado
BicarbonatoNo, no quita el sarroNo es necesario
AntibióticosNo es su tratamientoSolo si el dentista lo pauta en casos concretos

¿Cuánto tarda en curarse la gingivitis?

La gingivitis empieza a curarse en cuanto se retira la placa, porque la inflamación depende de ella. El experimento clásico que lo demostró es de Löe, Theilade y Jensen (1965). Doce personas jóvenes con encías sanas dejaron de cepillarse y todas desarrollaron gingivitis en un plazo de entre 10 y 21 días. Cuando retomaron la higiene, las encías volvieron a la normalidad.

El plazo exacto depende de cuánto sarro haya y de lo constante que seas con la higiene. Si tienes sarro, el cepillo solo no basta y la mejoría llega después de la limpieza profesional. El dentista confirma que la encía ha sanado en una revisión posterior, comprobando que ya no sangra. Si el sangrado sigue pese a limpiar bien, conviene descartar que haya avanzado a periodontitis o piorrea.

¿El bicarbonato es bueno para la gingivitis o la piorrea?

El bicarbonato no cura la gingivitis ni la piorrea. Enjuagarte con agua y bicarbonato puede dar sensación de limpieza, pero no elimina el sarro, que es lo que mantiene la inflamación. En la piorrea, además, el problema está debajo de la encía, donde ningún enjuague llega.

El bicarbonato tiene otro inconveniente: es abrasivo. Frotado sobre los dientes o usado a menudo puede desgastar el esmalte y la raíz, sobre todo si tienes las encías retraídas. Tampoco conviene mezclarlo con agua oxigenada ni con otros productos por tu cuenta.

Si notas las encías inflamadas, lo útil es revisar tu técnica de cepillado y pedir una limpieza. Un remedio casero puede tapar el sangrado unos días y retrasar el diagnóstico. Si quieres saber qué otras causas pueden hinchar la encía, te lo contamos en encías inflamadas.

¿La gingivitis es contagiosa?

La gingivitis no se contagia como un resfriado. Las bacterias de la boca sí pueden pasar de una persona a otra con la saliva, por ejemplo al besar o al compartir cubiertos. Pero que otra persona desarrolle gingivitis depende sobre todo de su propia higiene y de su predisposición.

Si convives con alguien que tiene gingivitis, no hace falta tomar medidas especiales. Basta con no compartir el cepillo de dientes y cuidar tu higiene diaria como siempre. En los niños, conviene no chupar el chupete ni la cuchara antes de dárselos.

Lo que sí se comparte a menudo en una familia son los hábitos. Si en casa nadie usa hilo dental o se pican dulces a todas horas, es fácil que varias personas tengan gingivitis a la vez. En ese caso, la causa no es el contagio, sino la placa que cada uno acumula.

¿Qué pasa si la gingivitis no se trata?

Si la gingivitis no se trata, puede avanzar hacia una periodontitis, que ya destruye el hueso que sujeta los dientes. El consenso de clasificación de 2018 (Murakami et al., 2018) recuerda que la gingivitis es reversible al eliminar la placa y que es el principal factor de riesgo para desarrollar periodontitis.

La diferencia entre las dos es clave. La gingivitis afecta solo a la encía y se cura. La periodontitis daña el hueso, es crónica y se puede frenar, pero el hueso perdido no se recupera solo. Por eso tratar la gingivitis a tiempo es la mejor forma de proteger tus dientes.

Las señales de que puede estar avanzando son encías que se retiran, dientes que parecen más largos o se mueven, pus y mal aliento persistente. Ante cualquiera de ellas, lo indicado es una valoración de periodoncia.

¿Cómo evitar que la gingivitis vuelva?

Para evitar que la gingivitis vuelva, la clave es que la placa no se acumule de nuevo. La encía se inflama otra vez en cuanto la higiene se relaja, así que los hábitos pesan más que cualquier tratamiento puntual.

  • Cepíllate al menos dos veces al día, dos minutos, sin olvidar el borde de la encía.
  • Limpia entre los dientes a diario con hilo o cepillos interdentales.
  • No fumes: el tabaco empeora las encías y disimula el sangrado.
  • Reduce el azúcar entre horas.
  • Hazte revisiones y limpiezas periódicas para retirar el sarro antes de que dé problemas.

Si llevas ortodoncia, empastes desajustados o dientes apiñados, la placa se acumula con más facilidad. En esos casos, pide que te enseñen a limpiar esas zonas concretas.

Si te sangran las encías o las notas inflamadas, no esperes a que duela. Pide cita en tu clínica IO más cercana para una revisión de encías y te indicaremos el tratamiento que necesitas.