ATM

Dolor de ATM: síntomas, causas y tratamiento del trastorno temporomandibular

Los trastornos de la ATM (articulación temporomandibular) son un grupo de problemas que afectan a la articulación de la mandíbula y a los músculos que la mueven. Provocan dolor delante del oído, al masticar o al abrir la boca, chasquidos y rigidez. Son más frecuentes en mujeres, aunque afectan a cualquier edad.

¿Qué es la ATM y dónde está?

La ATM es la articulación que une la mandíbula con el hueso temporal del cráneo, justo delante de cada oído. Tenemos dos, una a cada lado, y trabajan a la vez cada vez que hablamos, masticamos, bostezamos o tragamos. Si apoyas los dedos delante de las orejas y abres la boca, notarás cómo se mueven.

La ATM funciona como una bisagra que, además, se desliza hacia delante. Entre los dos huesos hay un pequeño disco de cartílago que amortigua los impactos y permite un movimiento suave. Alrededor, los músculos masticadores dan la fuerza para cerrar la boca.

ATM

Cuando alguno de estos elementos falla, aparecen los trastornos temporomandibulares. El disco puede desplazarse, el cartílago puede desgastarse con la artrosis, la articulación puede inflamarse tras un golpe, o los músculos pueden sobrecargarse. En odontología, al conjunto de estos problemas se le llama a menudo, simplemente, «ATM».

¿Qué síntomas da un trastorno de la ATM?

El síntoma más típico de un trastorno de la ATM es el dolor en la mandíbula o delante del oído, que empeora al masticar o al abrir mucho la boca. El dolor puede estar en un solo lado o en los dos, y a veces se confunde con un dolor de oído o de muelas.

  • Dolor en la mandíbula, la cara o la sien, a menudo al despertar o después de comer.
  • Dolor de oído por fuera, sin infección, o sensación de oído taponado.
  • Chasquidos o crujidos al abrir o cerrar la boca.
  • Dificultad para abrir la boca del todo, o sensación de que la mandíbula se bloquea.
  • Dolor de cabeza, sobre todo en las sienes.
  • Sensación de que los dientes no encajan como antes.

Un chasquido sin dolor ni bloqueo es frecuente y no siempre necesita tratamiento. Lo que conviene revisar es el dolor que se repite, la boca que no abre bien o los síntomas que duran semanas. Si el dolor se concentra en una muela, puede tener otro origen: te ayudamos en me duele una muela, ¿qué hago?.

¿Qué tipos de trastornos de la ATM existen?

Los trastornos de la ATM se agrupan en tres grandes tipos: los musculares, los del disco articular y los degenerativos o inflamatorios. Pueden aparecer solos o combinados, y el tratamiento cambia según cuál predomine.

TipoQué ocurreSíntomas más típicos
Dolor muscular (miofascial)Los músculos masticadores están tensos o sobrecargadosDolor difuso en cara y sienes, cansancio al masticar
Desplazamiento del discoEl disco se sale de su sitio al abrir o cerrarChasquidos y, a veces, bloqueo de la mandíbula
Artrosis o artritisEl cartílago se desgasta o la articulación se inflamaCrujidos, rigidez y dolor en la propia articulación

Son problemas frecuentes. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2025 (Alqutaibi y cols., Journal of Oral & Facial Pain and Headache) estima que el 29,5 % de la población tiene algún trastorno temporomandibular. La cifra es del 36,7 % en mujeres frente al 26,7 % en hombres, y el dolor muscular es la forma más frecuente.

¿Por qué se produce el dolor de ATM?

El dolor de ATM se produce por la combinación de varios factores, y en muchas personas no se encuentra una causa única. Lo habitual es que la articulación y los músculos reciban más carga de la que toleran durante un tiempo.

  • Apretar o rechinar los dientes, de día o de noche. Lo explicamos en qué es el bruxismo y cómo solucionarlo.
  • Estrés y tensión, que aumentan el apretamiento y la rigidez muscular.
  • Golpes en la mandíbula o la cara.
  • Artrosis o enfermedades reumáticas que afectan a las articulaciones.
  • Hábitos como mascar chicle muchas horas, morder uñas o apoyar la barbilla en la mano.
  • Problemas de mordida o pérdida de dientes, aunque hoy se les da menos peso que antes.

Las mujeres lo sufren con más frecuencia, y el dolor suele empeorar en épocas de estrés o de mal descanso.

¿Cómo se trata el dolor de ATM?

El dolor de ATM se trata primero con medidas conservadoras y reversibles, y solo en casos seleccionados con cirugía. El Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial de EE. UU. (NIDCR) recomienda empezar por tratamientos sencillos y recuerda que los síntomas desaparecen solos en muchas personas.

  • Autocuidado: dieta blanda unos días, calor o frío local y evitar abrir mucho la boca.
  • Férula de estabilización: una férula de descarga rígida a medida que reduce la sobrecarga, sobre todo si hay bruxismo.
  • Fisioterapia y ejercicios para relajar y coordinar la musculatura.
  • Control del estrés y, si hace falta, apoyo psicológico.
  • Analgésicos habituales, siguiendo la indicación de tu farmacéutico o médico.

Cuando el problema persiste o hay una lesión estructural, se valoran técnicas como la artrocentesis, que lava la articulación, o la artroscopia. Son procedimientos de cirugía maxilofacial que se indican tras un estudio detallado. El NIDCR aconseja evitar tratamientos que cambien de forma permanente los dientes o la mordida sin haber probado antes los reversibles.

¿Cuándo ir al dentista por un problema de ATM?

Conviene ir al dentista por un problema de ATM cuando el dolor dura más de unas semanas, se repite, te impide comer con normalidad o la mandíbula se bloquea. También si notas desgaste en los dientes o te despiertas con la cara cansada.

En la consulta, el diagnóstico empieza con una revisión bucodental completa. El dentista pregunta por tus síntomas y hábitos, explora la apertura de la boca, palpa los músculos y escucha los ruidos articulares. Si hace falta, pide pruebas de imagen.

Acudir pronto ayuda a romper el círculo de dolor, tensión y más dolor. Y ante síntomas como fiebre, hinchazón de la cara o imposibilidad de cerrar la boca, lo indicado es buscar atención médica urgente.

Si te duele la mandíbula o te cruje al abrir la boca, no lo dejes pasar. Pide cita en tu clínica IO más cercana y valoraremos qué está pasando en tu articulación.