Alveolitis seca: qué es, síntomas, cuánto dura y cómo se trata

La alveolitis seca es una complicación de la extracción dental que aparece cuando el coágulo de sangre que protege el hueco del diente se deshace o se desprende antes de tiempo. El hueso queda al descubierto y duele mucho. Afecta sobre todo a quien se ha sacado una muela, en especial una muela del juicio inferior.

¿Qué es la alveolitis seca y por qué se produce?

La alveolitis seca es un fallo en la cicatrización del alveolo, el hueco del hueso donde estaba el diente. Tras una extracción dental, ese hueco se llena de sangre y se forma un coágulo. El coágulo funciona como un tapón natural: protege el hueso y las terminaciones nerviosas mientras la encía se cierra.

Cuando el coágulo no llega a formarse, se disuelve demasiado pronto o se desplaza, el hueso queda expuesto al aire, a la comida y a los líquidos. Ahí empieza el dolor. La causa exacta todavía no se conoce del todo y se considera multifactorial: influyen la dificultad de la extracción, el tabaco, la higiene y algunos gestos de los primeros días.

El nombre técnico es osteítis alveolar, aunque también se habla de «alveolo seco». No es una infección en sentido estricto, sino una herida que no cicatriza bien. Por eso los antibióticos no son la base del tratamiento, y nunca conviene tomarlos por tu cuenta.

¿Cuáles son los síntomas de la alveolitis seca?

El síntoma principal de la alveolitis seca es un dolor intenso y pulsátil que aparece unos días después de la extracción, cuando parecía que todo iba mejorando. Una revisión Cochrane de 2022 lo describe como un dolor fuerte que se presenta entre dos y tres días tras la intervención, a veces con mal aliento.

Según MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., revisado en 2024), las señales más habituales son estas:

  • Dolor fuerte entre uno y tres días después de la extracción.
  • Dolor que se extiende hacia el oído, el ojo, la sien o el cuello del mismo lado.
  • Hueco vacío, sin coágulo, a veces con un fondo blanquecino que es el hueso.
  • Mal sabor de boca y mal aliento.

La tabla te ayuda a distinguir las molestias normales de una posible alveolitis:

Recuperación normalPosible alveolitis seca
Evolución del dolorEs mayor el primer día y va bajandoMejora y, a los 2-4 días, vuelve con más fuerza
Respuesta a los analgésicosSe controla bienApenas alivian
Aspecto del huecoCoágulo oscuro, como una costraHueco vacío o hueso blanquecino visible
IrradiaciónMolestia localizadaDolor hacia el oído, la sien o el cuello
Olor y saborNormales o poco alteradosMal sabor y mal aliento marcados
Qué hacerSeguir las pautas de tu dentistaLlamar a tu clínica para que te revisen

¿Cuánto dura la alveolitis seca?

La alveolitis seca suele durar entre siete y diez días con los cuidados adecuados, que es el tiempo que tarda en formarse tejido nuevo sobre el hueso expuesto. Así lo recoge la Cleveland Clinic (2025), que también señala que el cuadro suele aparecer en los tres primeros días.

La misma fuente indica que, si al quinto día no has tenido síntomas, lo más probable es que ya no aparezca. El dolor más intenso se concentra en los primeros días del cuadro. Cuando el dentista limpia el alveolo y coloca un apósito calmante, el alivio suele notarse bastante antes de que la herida termine de cerrar.

Conviene no esperar a que pase sola. Aunque muchas alveolitis acaban cicatrizando por sí mismas, el dolor puede ser muy intenso y dificultar comer y dormir. Una visita a tiempo acorta el sufrimiento y permite descartar otros problemas, como un resto de raíz o una infección.

¿Cómo se trata la alveolitis seca?

La alveolitis seca se trata en la consulta, porque el objetivo es proteger el hueso expuesto y controlar el dolor mientras el alveolo cicatriza. No hay un único protocolo, pero los pasos suelen ser parecidos:

  1. Revisión del hueco y, si hace falta, una radiografía para descartar restos del diente.
  2. Limpieza suave del alveolo con suero para retirar restos de comida.
  3. Colocación de un apósito o pasta calmante dentro del hueco, que actúa como barrera.
  4. Revisiones en los días siguientes para cambiar el apósito si es necesario.

En casa puedes tomar los analgésicos habituales según te indique tu dentista o tu farmacéutico. El frío por fuera, en ratos cortos y envuelto en un paño, también ayuda. Los antibióticos solo tienen sentido si el dentista ve signos de infección, así que no te automediques con ellos.

Evita hurgar en el hueco con la lengua, los dedos o palillos. Tampoco hagas enjuagues fuertes por tu cuenta: sigue solo los que te pauten.

¿Quién tiene más riesgo de sufrir alveolitis?

El riesgo de alveolitis depende sobre todo del tipo de extracción. La revisión Cochrane de 2022 sitúa su frecuencia entre el 1 % y el 5 % en extracciones rutinarias, y por encima del 30 % en muelas del juicio extraídas con cirugía.

El tabaco es el otro gran factor. Una revisión sistemática publicada en Dentistry Journal (2022) calculó una incidencia de alrededor del 13,2 % en fumadores frente al 3,8 % en no fumadores. Los fumadores tenían más del triple de probabilidades de sufrirla.

Otros factores que aumentan el riesgo son estos:

  • Extracciones difíciles o de muelas inferiores.
  • Haber tenido alveolitis en extracciones anteriores.
  • Tomar anticonceptivos orales, según MedlinePlus.
  • Una higiene deficiente después de la extracción.

Si vas a quitarte una muela del juicio, te contamos cómo es el proceso en qué hacer cuando salen las muelas del juicio.

¿Cómo prevenir la alveolitis seca después de una extracción?

La mejor forma de prevenir la alveolitis seca es cuidar el coágulo durante los primeros días, porque todo lo que lo succione o lo arrastre aumenta el riesgo. Estas pautas son las más útiles:

  • No fumes, como mínimo durante los primeros días, y mejor aún durante toda la cicatrización.
  • No bebas con pajita: la succión puede arrancar el coágulo.
  • No escupas con fuerza ni hagas enjuagues enérgicos las primeras 24 horas.
  • Come blando y templado, y mastica por el lado contrario.
  • Evita bebidas muy calientes, con gas y el alcohol.
  • Cepíllate con suavidad el resto de la boca desde el primer día.

La revisión Cochrane de 2022 encontró evidencia de certeza moderada de que los enjuagues o el gel de clorhexidina alrededor de la extracción reducen el riesgo. Solo tu dentista puede decidir si te conviene y cómo usarla. Te lo explicamos en clorhexidina: para qué sirve y cuándo usarla.

¿Es lo mismo la alveolitis que la pericoronaritis?

La alveolitis y la pericoronaritis no son lo mismo, aunque las dos se relacionan con las muelas del juicio. La alveolitis aparece después de sacar una muela, en el hueco que ha quedado vacío. La pericoronaritis, en cambio, es la inflamación de la encía que rodea una muela que todavía está saliendo.

Dicho de otro modo: la pericoronaritis puede ser el motivo para quitar una muela del juicio, y la alveolitis es una posible complicación después de quitarla. Si el dolor es de una muela que sigue en la boca, revisa me duele una muela: qué hago.

Si te han sacado una muela hace unos días y el dolor ha vuelto con fuerza, no esperes a que se pase: una revisión rápida alivia mucho. Pide cita en tu clínica IO más cercana y te revisaremos la zona.